Coordenadas para encontrar discos de vinilo en Cuba

Iris D. Abril | 2/JUL/2020

Apuntes sobre coleccionistas y espacios culturales que promueven la preservación del patrimonio sonoro de la Isla y de otras partes del mundo.

Los discos de vinilo constituyen sobre todo piezas coleccionables en Cuba, donde un exiguo grupo reconocido en La Habana y Santiago de Cuba intentan conservar con medios propios el patrimonio sonoro tan preciado y en ocasiones casi imposible de hallar. Uno de los espacios culturales más reconocidos por la promoción del movimiento de melómanos y coleccionistas de la Isla es “El puente musical”, una producción de Radio Taino que pertenece al proyecto cultural A Buena Hora, liderado por Manolo Luis.

De manera habitual, a partir del año 2015, cada lunes desde las 2:00 p.m., se reúnen en el lobby del Hotel Habana Libre todos los interesados para proponer en una emisión radial en vivo de dos horas la música de su preferencia en cualquier formato, incluido el disco de vinilo. Entre los asiduos a ese espacio se encuentra Rafael Valdivia, ingeniero industrial dueño de una colección que sobrepasa las 7000 placas. El también investigador de la música cubana y latinoamericana ha participado en las peñas mensuales realizadas en la sede habanera de la Empresa de Ediciones y Grabaciones Musicales (Egrem), dedicada a compartir música y debatir sobre personalidades de la música nacional.

Junto a Valdivia, Rigoberto Ferrer e Isnay Rodríguez (DJ Jigüe) son otros coleccionistas que, según reporta Inter Press Service, encontraron en otra plataforma cultural, el Encuentro América por su Música AM-PM, la oportunidad de seguir agrupando a los amantes de los vinilos. Por su parte, Rafael Jiménez Cardines sobresale como un exitoso vendedor de fonogramas antiguos en la famosa calle Neptuno (número 408, entre San Nicolás y Manrique).

En el extremo oriental de la Isla, en los años 2017 y 2019 el Festival de la Trova “Pepe Sánchez”, celebrado en Santiago de Cuba, sorprendió gratamente a los participantes con las exposiciones “Matamoros en Vinilo” y “Hay compadres para rato”, respectivamente.

La primera muestra incluía parte de la colección personal del arquitecto Omar López Rodríguez, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, como el primer disco comercial que salió al mercado norteamericano con un tema de Miguel Matamoros, así como el último Long Play que grabó el trío dirigido por el reconocido músico cubano. La segunda expo, con discos del dúo cubano Los Compadres, evocó los inicios del dueto formado por Lorenzo Hierrezuelo y María Teresa Vera, a quien sustituyó después Francisco Repilado, Compay Segundo.

Seguramente, en un recorrido más pausado, de oeste a este y de norte a sur, se encuentren en Cuba muchos otros avezados melómanos que preservan joyas sonoras de la Isla y de otras partes del mundo. Con las coordenadas mencionadas antes, el equipo de Suenacubano invita a todos a disfrutar de grabaciones antológicas como “Veinte años” y “Lágrimas negras”, de las que muy pronto también escribiremos.

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