La timba vive en el corazón de los cubanos

Iris D. Abril | 30/JUN/2020

Aproximaciones a los criterios especializados sobre este género que marca un aporte cubano a la música del mundo.

“La música bailable, la salsa, la timba no mueren, están en el corazón del pueblo cubano”. Así sentenció Juan Formell, cuyo legado artístico también se evoca y redimensiona desde la cátedra que lleva su nombre en la Universidad de las Artes de Cuba, con el Festival Internacional de la Timba “Por siempre Formell”, que tuvo su primera edición en 2019, y hasta con el el constante quehacer de las agrupaciones de música popular bailable de la Isla.

A partir de la fundación de la orquesta Los Van Van, en 1969, este músico cubano impuso el songo como nueva sonoridad, a fuerza de composiciones cada vez más cantadas, bailadas y promocionadas por los medios de comunicación con un éxito arrollador a lo largo de más de cinco décadas. A juicio del periodista e investigador cubano Rafael Lam: “El concepto Van Van consiste en el ritmo «songo» (son moderno con el pop internacional)”1.

El mismo estudioso, autor de varios textos en revistas especializadas y libros sobre música cubana, también ha reconocido que esa influencia innovadora del creador del songo propició en cierta medida que otros artistas aportaran sonoridades nuevas, entre ellos, uno de los mentores de Formell, Elio Revé (changüí), así como Chucho Valdés (jazz afrocubano), Adalberto Álvarez (son contemporáneo mezclado con salsa), José Luis Cortés (timba).

Juan Formell confesó: “quien absorbe, agarra, extracta y sintetiza todos los antecedentes de la timba es José Luis Cortés”2. A este criterio se suman Lam, el investigador estadounidense Ned Sublette y el colombiano César Pagano, quienes identifican a Cortés y NG La Banda como los inventores y exponentes primeros de la timba desde la fundación de esta orquesta en 1988.

Este fenómeno que revolucionó las maneras de interpretar y bailar la música cubana dentro y fuera de sus fronteras fue analizado por Sublette en 1991, cuando publicó en The New York Times el artículo “En Cuba sí se baila al compás de la música” –reproducido en Granma Internacional, 27 enero 1991–. El texto señalaba: “NG La Banda goza de virtuosismo, desempeña el papel de orquesta de baile y de concierto; se vale de un antiguo truco: largos y pegajosos montunos, saludando en versos los barrios de la capital”. Por su parte, Pagano describe este género como una música que mezcla rumba, guaracha, son y mambo, aderezado con un toque de jazz, pop, rock, rap y el toque caribeño; una especie de funky cubano.

Esa explosión de ritmos y melodías populares que sintetizaron primero el songo y luego la timba también dieron lugar a la formación de un movimiento, conformado por agrupaciones con altos niveles de maestría interpretativa de la música popular bailable, que comenzaron a descubrir y aunar en proyectos conjuntos a talentos innegables de la música cubana contemporánea, como Manolito Simonet, Juan Carlos Alfonso, Lazarito Valdés, Issac Delgado, Yumurí, Paulo FG, Germán Velazco, Alexander Abreu, Maykel Blanco y otros.

Con el otorgamiento en el 2000 del Grammy Latino a Juan Formell, por el disco Van Van is here (Llegó Van Van), se reconoció en un influyente escenario de la música internacional el éxito de la timba. Ese gran logro del desaparecido cantautor y director de orquesta realzó a Cuba como epicentro de la riqueza musical que siempre la ha distinguido, aunque en los medios internacionales apenas se mencione.

Cinco años después de la muerte del creador del songo, la celebración del Primer Festival Internacional de la Timba “Por Siempre Formell”, en agosto del 2019, no solo permitió la realización de grandes espectáculos bailables y talleres dedicados al análisis de la obra del fundador de Los Van Van y de otros exponentes de la timba en Cuba, sino que consiguió crear una nueva plataforma para consolidar ese movimiento tan defendido por Juan Formell y varios de sus contemporáneos. Y lo más importante, representó el interés por rescatar la esencia motivadora de las creaciones musicales de estos artistas timberos, salseros, en fin, defensores de la música popular bailable: alegrar el alma de sus seguidores, llenar de ritmo y sabor el corazón de los cubanos.



Referencias:

1 Rafael Lam: “Primer Festival Internacional de la Timba 2019 «Por Siempre Formell»”, disponible en http://www.lajiribilla.cu/articulo/primer-festival-internacional-de-la-timba-2019-por-siempre-formell

2 “Timba”. Artículo disponible en https://www.ecured.cu/Timba_cubana

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