foto: Tomada de su Facebook Oficial

Jorgito Karamba vio la otra cara de la pandemia

Lenay Barceló | 1/ENE/2021

Con la creatividad y el empuje que le caracteriza el artista no paró de entregar buenos momentos al público en 2020.

El 2020 fue un año difícil para los músicos cubanos, pero siempre hubo quien no se quedó cruzado de brazos y supo sacarle el mejor partido. Con la creatividad y el empuje que le pone a todo lo que hace, Jorge Luis Robaina, Jorgito Karamba, como se le conoce, supo ver la otra cara de esa pandemia que obligó a los músicos a redirigir sus esfuerzos a las redes sociales, única plataforma posible para mantenerse conectado con el público que los sigue.

Los eventos que habitualmente lidera Karamba se desplegaron en este periodo en los ambientes digitales, tal fue el caso del Festival de Música Alternativa Ciudad del Mar, que estuvo dedicado al Bárbaro del Ritmo, Benny Moré, y que puso de nuevo en escena a esas orquestas siempre queridas por la audiencia, como Buena Fe, David Blanco, Waldo Mendoza, Adrián Berazaín, entre otros.

Transmitir vía online los momentos de concierto tuvo un impacto positivo, pues abrió las puertas del Festival al mundo, en tanto fue posible llegar a audiencias de 96 países en solo tres jornadas. Partiendo de esta experiencia, Jorge Luis Karamba ideó otro proyecto: Un ratico con Jorgito, el cual asegura: “llegó para quedarse”.

Desde el mes de agosto acontece este encuentro entre amigos, cada miércoles a las 11:00 a.m. por las redes sociales del grupo Karamba y otras páginas afines. El programa transcurre a través de planos secuencias y ha acogido a grandes de la música cubana como Pedrito Calvo, Waldo Mendoza, Wil Campa, Enrique Álvarez y la Charanga Latina, Maykel Blanco, Qva Libre, Alain Daniel, entre otros.

Durante la poco más de media hora de transmisión, los internautas pueden conocer, junto al anfitrión del espacio, acerca de los esfuerzos y sacrificios que en su camino hacia el tan ansiado éxito han vivido los invitados. “He comenzado con artistas con los cuales tengo una relación entrañable para buscar esa zona de confort, ese estado de comodidad en la plática y lo vamos consiguiendo. Además, fonéticamente el nombre del programa me sonaba atractivo, gracioso, simpático, llano, comercial. La gente conoce mi personaje artístico: Jorgito Karamba. Ya perdí mis apellidos hace mucho rato”, explica.

Sobre cómo ha logrado concretar esta propuesta cuenta: “Realmente ha sido algo que fluyó de modo orgánico. Me he montado en las referencias puramente que tengo de cómo se puede hacer un programa de este tipo. Creo que lo atinado es acercar el artista al público de la manera menos distante posible. Ahí está la esencia: sacar del artista el plano más humilde, el más terrenal, el más humano”.

Aunque, como explica Robaina Martínez, los resultados de Un ratico con Jorgito aún son incipientes, hay estadísticas que permiten augurar que es una muy atractiva propuesta de que sin dudas se ha colado en la preferencia de los amantes de la buena música en redes sociales. “De momento el programa está teniendo unas estadísticas que son sorprendentes para mí. Ya en el segundo tuvimos un alcance de 15 mil personas. Cuando faltaban ocho minutos para que terminara teníamos más de 6 mil reproducciones. Realmente para nosotros ha sido una sorpresa.

“Igualmente tenemos seguidores en mercados trabajados por nosotros como España. Eso favorece mucho el tema de las estadísticas. Ya alcanzamos las 66 regiones en el mundo. El programa lo consumen internautas de 44 países, entre ellos de los Estados Unidos, Colombia, México, Perú, Chile, Argentina. Estamos muy contentos con los resultados”.

Volver a los escenarios y compartir de manera física con el público es una realidad que solo pocos artistas han vivido en las últimas semanas, en medio de la difícil situación epidemiológica que vive Cuba y el mundo. Karamba ha vuelto con una fuerza tremenda mostrando en escena que Un ratico con Jorgito puede romper, incluso las barreras de las redes sociales.

Hace solo unas horas el público de Artemisa pudo disfrutar de la cordialidad y el maravilloso clima que puede darse entre amigos, pues Karamba brindó un ratico con su música y tuvo como invitados de lujo a Tania Pantoja y Wil Campa. Quizás esta pueda ser una suerte de respiro para los músicos cubanos que, aunque se presenten en espacios de limitado aforo de público, tienen la opción de mostrar aristas de su trabajo desconocidas para las audiencias.

Sin dudas, Jorgito Karamba tiene nuevos proyectos para el venidero 2021 pues, con poco o mucho público, la meta sigue siendo la misma: romper las barreras de lo físico y entregar su arte a todo aquel que sepa apreciar la buena música cubana.