foto: suenacubano

Elain: “me estoy curando la nostalgia”

MARINO LUZARDO | 8/ABR/2013

Conversación con Elain Morales, joven músico cubano que llegó para quedarse…

Desde hace algún tiempo queríamos conversar con este joven cubano que ha sorprendido a todos por su peculiar estilo. Luego de estar fuera de Cuba por unos años llegó para quedarse, y en poco tiempo robarse el corazón de todos los que se han visto reflejados en sus temas, cargados de vivencias y emociones muy diversas. Justo ahora que vive uno de los momentos más interesantes de su carrera y que recoge el fruto de su esfuerzo, nos sentamos a conversar con Elain Morales.

¿De qué manera evocas tu primer contacto con la música?

Mi primer contacto con la música creo que fue antes de nacer pues, según mi madre, me movía mucho, como si bailara. Luego, cuando tenía como cuatro o cinco años, recuerdo que en mi barrio se formaban tríos y grupitos musicales y entonces iban a buscarme para que yo cantara con ellos. Le pedían permiso a mi mamá para que yo fuera a hacer serenatas. Recuerdo una especial, había muchas personas y todos me aplaudieron, aquello me impresionó cantidad y en ese momento sentí que era eso lo que quería hacer en mi vida.

Háblanos de tu paso por Sello LA

Fue la primera agrupación en la que trabajé profesionalmente. Son los hijos de Los Papines. Nos encontramos en un programa de televisión que se llamaba Buscando al Sonero. Recuerdo que cuando decidí presentarme me puse muy nervioso, hasta el micrófono se me cayó, pero aún así obtuve el segundo lugar. Ellos me acompañaron como agrupación y me preguntaron que si quería formar parte de la banda y aproveché esa oportunidad. Con ellos hice mis primeras grabaciones en un disco que se llamó Tranquilo y sin lío, dando comienzo a mi carrera profesional.

¿Y cómo llegas a Pachito Alonso y sus Kini Kini?

Pachito me vio en un programa de televisión y me mandó a buscar con el timbalero de su orquesta. Recuerdo que yo venía en bicicleta de un ensayo con Sello LA y sentí que gritaron mi nombre y era él y me dijo que Pachito me andaba buscando. Cuando lo conocí me invitó a los ensayos y pronto entré en la orquesta. Con ellos grabé mi segundo disco con una agrupación y fuimos a promocionarlo a Estados Unidos, fue un viaje inolvidable. En estas dos agrupaciones aprendí muchos trucos y mañas para conectarme con el público y también a respetar el escenario.

¿Y entonces cómo es esa transición que se da en ti, de la música bailable a la canción, la balada?

Precisamente el paso por estos dos grupos me preparó para hacer una carrera solo. Comencé a descubrir el mundo de la composición y empecé a escribir canciones, me eché la guitarra al hombro, que la había aprendido a tocar desde niño en la calle, y así nació mi primer álbum que se llamó Elain, con temas míos en colaboración con otros autores.

Siempre se habla de lo difícil que es insertarse en el mercado latino que se mueve en los Estados Unidos, ¿cuál ha sido tu experiencia al respecto?

Yo estoy muy agradecido. Creo que navegué con una suerte especial. Conozco muchos artistas que han llegado y no han tenido oportunidades. La misma música me fue abriendo paso y ya tengo tres discos editados y el mercado americano asimiló muy bien la fusión que hice de diversos géneros de la música, y pudo ser esa la clave para que me recibieran bien. A través de estos materiales he conocido gente maravillosa que me ha tendido la mano.

Mencionabas tres discos que son Elain, El disfraz de la luz, y Volando Alto, este último mereció dos nominaciones al Grammy Latino. ¿Qué tendrá el próximo que ya está en preparación?

Se llamará Mi Paraíso y me daré el lujo de compartir canciones con Johnny Ventura, Juan Formell y los Van Van, Qva Libre, Robertico Carcassés e Interactivo y varias sorpresas que no quiero adelantar.

¿Cuál es tu relación con ese gigante de la música latina que es Johnny Ventura?

Lo conocí en un evento benéfico que se hizo en Nueva York y me tocó actuar después de él. Él era la figura principal y le tocó abrir el espectáculo y a mi cerrarlo. Quiso quedarse hasta el final para verme y me esperó hasta que terminara. A mí me halagó ese gesto porque todos sabemos lo que alguien como él representa para la música latina, y le dijo a su hija y manager —que hoy también es mi manager—, que quería apadrinarme y así ha sido hasta el día de hoy para mi suerte. Me ayudó a promocionar mi disco El disfraz de la luz en Dominicana y en otros Estados de Norteamérica a los cuales yo no tenía alcance. Tenemos una relación profesional realmente hermosa. Ahora me dio la oportunidad de que le produzca un disco que se llamará El legado, un álbum de su carrera muy importante porque disfrutaremos de un Johnny diferente, más íntimo, más tranquilo, y la verdad le queda muy bien ésta otra arista que nos mostrará próximamente. También haremos una gira mundial que me tiene muy entusiasmado. Es mi padre en la música y tiene una familia preciosa que la siento como mía. Tiene 72 años y una energía envidiable.

¿Cómo nace tu vínculo con la Campaña por la No Violencia?

Nació cuando estaba preparando mi disco Volando Alto. En el proceso de creación me llamó una amiga para contarme sobre su situación personal. Me quedé pasmado y muy impresionado con la historia, su esposo la maltrataba a ella y a sus hijos, nunca imaginé algo así. Eso me hizo reflexionar y descubrir la incidencia de la violencia doméstica en la sociedad. La misma crisis económica ha entrado en los hogares y ha creado situaciones realmente desagradables. Tengo dos hijos y quiero para ellos una sociedad tranquila, por eso me comprometo con esa noble causa. No quiero dar lecciones de vida, no soy el más indicado para hacerlo, pero sí me interesa mandar un mensaje de amor a través de la música.

Pero también te has asociado a otra causa vinculada a la salud. ¿De qué se trata?

Bueno sí, estamos desarrollando un programa para apoyar a los niños con cáncer y he escrito una canción que se llama “Nos va a salvar el amor” y la grabé con Qva Libre. Haremos un videoclip que apoyará esta iniciativa alrededor del mundo. A mí me toca muy de cerca este tema, porque mi familia ha sido víctima de esta terrible enfermedad, específicamente mi sobrino. Deseamos hacer muchas cosas en torno a eso porque nos hemos dado cuenta de que el factor psicológico incide fuertemente en el desarrollo de este mal. Queremos que al igual que la mía, todas las familias que pasen por esta situación se unan para apoyar a los enfermos y darles alegría en un trance tan difícil.

Estás ahora mismo nominado a los Premios Juventud ¿Qué tipo de reconocimiento es este?

Son unos premios que otorga Univisión y me tomó por sorpresa la nominación. Los premios los otorgan los fans. Vamos a ver qué sucede. De hecho, aprovecho que estoy con ustedes para mandar un mensaje a todos y que me apoyen para que esta nominación tenga sentido. No obstante, les confieso que estoy súper contento con esto y lo veo como un buen resultado del trabajo que hemos hecho.

Has desarrollado tu carrera en las dos orillas y, parafraseando tu canción, siempre has asegurado tu “pasaje de regreso”. ¿Por qué aunque te vaya bien del otro lado siempre necesitas a Cuba?

Porque yo me siento Cuba. Desde que me levanto y me miro al espejo me veo cubano de los pies a la cabeza. Aquí está todo lo que quiero. Cuando miro a mi familia veo a Cuba, cuando hago canciones sueno a Cuba, siento que muchas puertas se me han abierto por ser cubano. A Cuba le debo todo. Estuve mucho tiempo fuera y ahora me estoy curando la nostalgia.

¿Cuándo será el próximo concierto?

El 4 de mayo en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional. Ahí estaré celebrando mis quince años en la música, y este concierto forma parte de una serie que llevaré por varias partes del mundo.

¿Qué les dices a los lectores de nuestro sitio?

Que les mando un beso y muchas bendiciones. Que continúen en contacto con este sitio maravilloso y que son la razón de nuestro trabajo.

Prometemos regresar con más detalles del concierto por la celebración de sus primeros quince años en el mundo de la música. Mientras tanto, le deseamos mucha suerte a este joven que a base de talento se abre paso, demostrando que donde quiera que esté su arte suena cubano.