foto: Tomada del Facebook Oficial del Grupo Compay Segundo

Compay Segundo: “Si no fuera por el son…”

Alba Lucía Soto | 11/JUL/2014

Homenaje a Francisco Repilado a once años de su desaparición física

Este 13 de julio se cumplirán 11 años de la desaparición física de Francisco Repilado, Compay Segundo, uno de los fundadores de Buena Vista Social Club. “Compay”, de “compadre”, era eso: un hombre sencillo, honesto, buen amigo y entregado por completo a su arte; amante del buen tabaco y las mujeres, pero también confiado en que el mundo puede ser mejor si la humanidad es mejor.

Desde muy joven tuvo un don especial para crear en cuanto a música se refiere. Fue así como inventó el armónico, un instrumento mezcla de guitarra y tres que le permitía añadir sonoridades metálicas a su conjunto. Una vez confesó que era el único en el mundo que tocaba ese instrumento y que su creación moriría con él.

Defensor del son hasta los huesos, en entrevista al periódico español El País afirmó: “El son complementa la vida. ¡Dígame usted!, una vida sin música qué fea sería. Si no fuera por el son, hubiera en el mundo una tristeza bárbara”.

A su paso por esta tierra dejó un mar de canciones y la certeza de que la música tradicional cubana se mantendrá viva, aun cuando la sociedad imponga el consumo de otros géneros, más comerciales y menos “nuestros”. Así pasan de voz en voz éxitos salidos de su inspiración como “Sarandonga”, “Macusa” y, por supuesto, el emblemático “Chan Chan”. En una ocasión comentó a la prensa que este último tema le llegó en sueños, y el orgullo que indudablemente sentía lo dejó claro cuando afirmó: “Mi Chan Chan es patrimonio del mundo”.

Su paso por el Buena Vista Social Club es imborrable. Todavía hoy son rememorados dos momentos fundamentales de su actuación junto a la orquesta: los conciertos que abarrotaron por tres días el Olympia de París y el Royal Albert Hall, en Londres en 1999; y la presentación en Roma ante el Papa Juan Pablo II, en el 2000. Sobre este último concierto confesó al periodista cubano Rafael Lam: “Eso fue un sueño que me propuse, cantarle al Papa, se concibió en el Día de Jubileo, por el enfermo. Deseó para mi país salud para todos”.

Recibió muchos premios en sus 95 años de vida, desde el Grammy con el disco Buena Vista Social Club hasta la orden Félix Varela de Primer Grado, pero, sin dudas, el más grande fue el reconocimiento del público nacional e internacional.

El trovador más viejo y famoso del mundo, se convirtió en uno de los grandes de la música cubana de todos los tiempos y como tal será homenajeado hoy y siempre.

 

Disponible en iTunes la Colección 5 Leyendas del Buena Vista Social Club