foto: Cortesía del artista

Crónica de una vida anunciada

Erick Sánchez | 4/NOV/2014

Uno de los trovadores más conocidos de Cuba presenta su más reciente álbum

Tirado en la Calle (Sobras Escogidas) (2014) es mi segundo disco. Nació de manera independiente, en un momento de la historia cuando el comercio del disco físico en las tiendas es cada vez más difícil.

Este fonograma, al igual que mi ópera prima, Casa de Cristal (Colibrí, 2013), lleva el nombre del cuarto track del disco, y es un patrón que seguiré en mis trabajos venideros.

En esta oportunidad el título va acompañado de la burlesca frase “Sobras Escogidas” como segundo nombre. A este fonograma le seguirá Silueta (Sobras Maestras), y así sucesivamente, hasta poder agruparlos a todos algún día, como a buenos hermanitos, en la colección Erick Sánchez (Sobras Completas).

Tirado en la Calle (Sobras Escogidas) agrupa doce canciones muy conocidas de mi repertorio, muchas de ellas de crítica social y otras de corte histórico-romántico-humorístico, todas muy personales y con un sello distintivo que las hace cómplices de la unidad sonora y temática de esta producción, mezcla de canción de autor con música bailable, donde se juntan el pensamiento y la diversión.

Genuinamente cubano, el disco aborda el son como género, arropado con un formato sencillo que reúne al tres, la guitarra, el bajo, las voces, la trompeta y las percusiones cubanas con sus misceláneas, dejándole algún huequito también a una flauta y un violonchelo.

Desde su génesis fue concebido como un proyecto independiente, en el cual tuve que echar mano a muy buenos amigos que, además, son muy buenos músicos. Todo eso se lo debo a Enid Rosales (tres y voces), Reinier López (grabación y masterización), San Miguel Pérez (guitarras), Michael Fernández (bajo), Hansel Guerra (flauta), Isabel Paula García (chelo), David Suini Hernández (percusiones) y Frank Padrón (trompeta), a quienes desde estas líneas les agradezco que hayan colaborado con su talento para dejarme tocar este sueño con las manos.

Trabajamos duro durante unos cuatro meses, en los ratos libres. No fue una carrera de velocidad ni de resistencia; todo fluyó naturalmente, a partir de unos arreglos muy elementales que había concebido con anterioridad para esas canciones, y donde cada músico hizo su aporte. Terminamos de grabar a finales de 2013 y luego comenzó la fase de mezcla y masterización, que ya era algo más personal y de gustos entre el grabador, Reinier López, y yo.

Ahora todo ha terminado, solo falta la cubierta final, que está en proceso de diseño a cargo de Yen Domínguez, y sustituirá a la que de manera provisional aparece ahora en las plataformas de venta y escucha de música digital.

En el plano personal soy un hombre totalmente irreverente, y un poco de eso va en este disco, que también es como un hijo, que no le debe, ni espera nada de nadie, a no ser del público y los amigos. Creo que puede servir para reír y también para llorar. Lo hice para divertirme y burlarme un poco de mis propios problemas y contradicciones. Así que, como el pan acabadito de salir, está caliente y en él se siente “la candela”, como diría Juan Formell.

 

Disponible en iTunes CD Tirado en la Calle (Sobras Escogidas), de Erick Sánchez