foto: Facebook Oficial

La erupción jazzística de Volcán Trío

Redacción ABC Color | 13/SEP/2017

El destacado músico cubano Gonzalo Rubalcaba dará un concierto por primera vez en Paraguay con su Volcán Trío.

Así, junto con el baterista y percusionista Horacio “el Negro” Hernández y el bajista José Armando Gola, también cubanos, se presentarán este sábado 16 en el AsuJazz, en la Plaza de la Democracia.

Desde Miami y con mucha amabilidad, el pianista habló con ABC Color. Rubalcaba afirmó que venir a Paraguay será “un tremendo placer” por “poder ser parte del festival y contactar con una audiencia completamente nueva”. Por otro lado, comentó que es grande la expectativa por la necesidad que tienen “de llegar a Latinoamérica con mucha más frecuencia, que no se da”. “Estamos más en abrazo constante con audiencias europea, asiática, norteamericana, pero en Latinoamérica es bastante intermitente”, manifestó, y afirmó que esta es otra oportunidad “para establecer una relación”.

En Asunción, Rubalcaba presentará el proyecto Volcán Trío, con Hernández y Gola, con quienes tiene una extensa relación. “En los 80, en La Habana, cuando formé el grupo Proyecto, Horacio fue uno de los fundadores. Ideamos y soñamos crear un espacio dentro de la vida musical, profesionalmente hablando, en Cuba”, contó. Recordó asimismo que eran momentos donde el lenguaje jazzístico tenía una mayor presencia y difusión en Cuba. “Existía ya el festival de La Habana, y creo que transitaba por uno de los periodos más importantes que ha tenido, porque en ese momento lograba tener una presencia de artistas internacionales que le daba crédito tremendo al evento y por tanto nos daba a nosotros oportunidad de contactar con ellos”.

“Con Horacio venimos, desde esa época, tratando de crear un lenguaje, una forma de hacer música a partir de la tradición cubana, pero también teniendo en cuenta la formación académica que traíamos, el carácter clásico, y por otro lado el interés y la atracción que ya sentíamos por el lenguaje jazzístico”, indicó. Mientras que con Gola, su encuentro fue ya en EE.UU. alrededor de los 2000. “Una de las primeras agrupaciones con la que él comienza a trabajar es con el trío que yo tenía en ese momento, por lo que son casi 20 años de trabajo juntos”, explicó. “Nos conocemos perfectamente bien, sabemos de la trayectoria de cada uno, hemos pasado etapas, evolución en lo personal y artístico juntos, y esto favorece mucho el resultado musical”.

La propuesta que presentarán aquí se basa en el primer y único disco del trío, llamado Volcán, lanzado en 2013, además de obras de compositores cubanos, sudamericanos y norteamericanos, “siempre tratando de, con total respeto, aplicar una visión nuestra de cómo hacer música, pero tratando de promover y difundir lo que nosotros entendemos que es la obra de compositores que han determinado el curso de la música, no solamente latinoamericana pero a nivel mundial”.

Una carrera marcada

Rubalcaba recordó también a dos personas que han marcado su carrera: el trompetista Dizzy Gillespie y el contrabajista Charlie Haden, ambos estadounidenses, quienes a su paso por Cuba, se cruzaron con un joven Rubalcaba.

Además de ser un “visionario”, Gillespie “fue un hombre de naturaleza especial”, remarcó Rubalcaba. “Nunca tuvo reparos en resaltar los valores, el talento, la gracia y las capacidades de otro, incluso muchos de ellos del mismo instrumento que él tocaba. Creo que la mayor importancia en ese momento, para mí, es que alguien de su altura pudiera hacer que yo llamara la atención de un público y de estructuras que realizan eventos, y que a partir de ese momento me dieran seguimiento. Eso es vital para un músico que está empezando. Después corresponde a uno continuar con ese trabajo, con el desarrollo y la evolución de tus dotes”, reflexionó.

“Con Charlie tuve mucho más tiempo de plática, de realización de proyectos discográficos y pudimos girar muchísimo alrededor del mundo. En él encontré también, afortunadamente, ese lado humano, que yo creo que es en parte lo que hace aún mucho más grande a estas figuras, el hecho de que fuera del escenario, fuera de su ambiente de acción profesional también puedan aportar algo como ser humano”, subrayó el pianista.

Vínculo con Cuba

Hace casi 20 años Rubalcaba vive en Miami, de igual manera, visita constantemente Cuba por razones familiares. “He podido llegar y ver un poco, en los últimos veintitantos años, cuáles han sido los pasos en la evolución de las nuevas generaciones, cómo piensan hoy día, y cómo se comporta la realidad cubana”, señaló. A pesar de ya no vivir en ese país, afirmó sentir igual el “pellizco” de lo que pueda pasar en la nación que lo vio nacer. “Donde, además, yo hice mis primeros años de formación y crecí. Estuve hasta los 26 o 27, y fueron años importantes, no solo de formación académica, sino como persona. Llevo casi la mitad de los años viviendo fuera, y eso marca y determina mucho quién soy hoy día. Pero es imposible ignorar completamente lo que pasa con Cuba”, remarcó.

Música: vocación

“La música debe ser una vocación”, reafirma el músico, porque “tiene un componente espiritual muy fuerte que toca directamente a la comunicación con las personas, el pensamiento y el espíritu”. La música “me permite crear un estado de observación, percepción y análisis, de ir profundamente con lo estético y espiritual a conclusiones o a puntos de vistas que después devienen en una organización de sonidos, formas, estructuras rítmicas, armónicas, melódicas y colores”.

“La evolución de nuestra existencia está muy en relación con la evolución de lo que hacemos a través de la música”, dijo al respecto de la búsqueda que uno persigue cuando vive de ella. “Cuando crece la música crecemos nosotros también, que somos portadores, instrumentos. Estamos transmitiendo aquella sabiduría, lo que vamos acumulando como experiencia, oficio, conocimiento. Ojalá sea esta la motivación de la mayoría de los que se envuelven en esta gestión de hacer música”, destacó.

Hizo énfasis en que “una carrera y volar alto se logra en el día a día”, pensando en la visión que deben tener las generaciones actuales de músicos. “Creo en el estudio, en la práctica diaria, en el desvelo constante. No sentirme nunca cómodo con lo que ya he alcanzado, esto es una ambición sana, positiva, necesaria, auténtica, porque es la única forma de avanzar, dejar algo a los demás”.

El deseo de Rubalcaba: “seguir viviendo, porque la música me devuelve vida y yo amo la vida” y poder siempre “compartir con los demás”. Con el trío, afirmó, no le gusta llevar al público “a un punto donde perdamos la capacidad de sorprendernos, por tanto la invitación es a que estén, a que nos acompañemos, y ver y esperar qué es lo que sucede en ese encuentro”, finalizó.

Tomado de ABC Color


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