foto: Mildrey Ruiz

Un puente musical que nunca termina

Adnaloy Hernández Rodríguez | 2/MAY/2019

Sus protagonistas anuncian próximos proyectos y la segura edición del evento en el 2020.

Con una mezcla de alegrías y nostalgias compartidas, queda en el retrovisor otra exitosa edición del evento Un Puente hacia La Habana, que organiza y lidera el buen amigo Jorge Luis Robaina, director del grupo Karamba.

Pocos días después y casi sin percatarse, esta periodista sigue tarareando estribillos que le traen al presente una de las etapas más bonitas de su vida, cuando le acompañaron en la adolescencia canciones del dúo español Andy & Lucas como “Son de amores”, “Tanto la quería” y “Hasta los huesos”.

Quién podía asegurarle en ese entonces que, quince años más tarde, disfrutaría durante un concierto en vivo de esos muchachos quienes -una vez y para siempre-, se hicieron famosos en su Isla al otro lado del Atlántico.

La alegría se multiplicó al atraer su atención en una entrevista breve pero muy agradecida, palabras que más adelante comparte en esta suerte de crónica sencilla, dedicada a un puente musical que nunca termina.

Sorprendida también quien escribe, descubrió qué bien recuerda y disfruta las letras de Nassiry Lugo, líder de Moneda Dura. Esas que creyó extraviadas en el tiempo y la memoria, pero que rápido se asomaron a la boca durante el reciente y memorable concierto.

Ovación para Jorgito Karamba. Que el mérito público premie todos sus desvelos para llevar a la realidad la noble idea de compartir la música, sea de aquí o de allá, como un solo corazón latiendo.

El reconocimiento para el equipo de trabajo y los músicos, quienes asumieron los más variados repertorios. También a los amigos que se sumaron en el camino: David Blanco, Adrián Berazaín y Jorgito Kamankola.

Cada uno dio colores diferentes a espectáculos que, del Centro a Occidente cubano, fueron dejando a su paso muchísimas fotos, hermosos recuerdos y experiencias únicas en el pueblo cubano.

“Vine como un forastero y me voy llorando”, afirmó Lucas en un video de momentánea despedida, al tiempo que Andy expresaba que la había pasado de “gran categoría”.

Seguramente en el largo camino a casa pasaban por sus pensamientos, como una película, las tantas anécdotas y vivencias compartidas, los frescos recuerdos que, en poco tiempo, se volverán añoranza del regreso.

“La hemos pasado de maravillas, yo espero volver” -aseguró Lucas, para suerte del público cubano-. Nos gustaría cantar el repertorio reciente y tener más tiempo sobre el escenario. Ojalá que podamos venir con nuestra banda.

“La verdad que es admirable el trabajo de Jorgito, su equipo y de la disquera EGREM –prosigue-. De entrada, consiguieron que viniéramos a Cuba, sin coste alguno y teniendo una apretada agenda de compromisos en España”, precisa.

Por su parte, Andy aseguró que se mantuvo el buen feeling entre los músicos. “Viajamos todos en la misma guagua, con el tiempo suficiente para compartir muchísimo. Nos sentimos súper a gusto durante el viaje”.

Aunque las historias son muchas, se animan a contar algunas. “Pensábamos que habían gustado más los temas en salsa y resulta que no, los cubanos prefieren los pop. Nos dimos cuenta al tercer día de concierto -explica Andy-. Fue impresionante el cariño de la gente, no te lo crees hasta que lo sientes”, añade.

Cuenta Lucas que en Villa Clara se dispuso a descansar, pues no tenía ganas de salir cuando empezaron a cantarle debajo de su ventana. “Menuda nochecita me dieron. Cantaron “Tanto la quería” hasta en inglés. Qué grande es Santa Clara para que me tocaran a mí estos cachones”, concluye feliz, con la sonrisa en el rostro.

Felicidad y la certeza de un evento bien cumplido son sensaciones que inundan a la gran familia de Un Puente hacia La Habana, un evento con larga vida que trasciende cada frontera.

Para tranquilidad de esta periodista y de quienes les revolotean las ganas de otro puente musical, Jorgito Karamba anunció “grandes proyectos, grandes noticias”.

Andy & Lucas, ha sido un honor tenerles en casa. Que las puertas siempre queden abiertas para aquellos que, en estos tiempos, elijan defender la música y compartirla.