Dunia Ojeda: “Perdida en la música”

Marino Luzardo | 15/ABR/2013

Confesiones de una artista que está labrando su camino con mucha profesionalidad

Conocí a Dunia Ojeda hace aproximadamente tres años en el programa De Tarde en Casa de la Televisión Cubana. A primera vista me impresionó su apariencia que se impone, sin proponérselo, ante todo lo que pueda rodearle. Luego, fue muy agradable descubrir que siendo tan joven tomara tan en serio su carrera, cuidara su imagen y no abusara de ella para encandilar ni seducir con el fin de obtener beneficios propios. Por el contrario, la noté tímida, introvertida y sin muchos deseos de brillar.

Ya en el estudio, ante las cámaras la pasión se apoderó de ella y dejó salir de su garganta las notas necesarias para convencer de que iba por la música con paso firme. La he visto crecer personal y profesionalmente y hace solo unos meses recibimos la noticia de que había obtenido un premio en los Estados Unidos como reconocimiento a su esfuerzo y talento. Nuestro sitio se hizo eco de la noticia. Desde Cumanayagua, tierra que adora y hasta ahora no abandona, me hizo llegar sus respuestas, que definitivamente nos ayudarán a descubrir mejor a esta artista que, a pocos años de iniciarse en estos avatares, está labrando su camino con mucha profesionalidad.

¿Cómo recuerdas el nacimiento de tu afición por la música?

Me gustaba cantar desde muy pequeñita. Hay una anécdota que me cuentan siempre en casa, y es que con apenas dos años estaba muy de moda una canción de Alejandra Guzmán, una cantante mexicana, y cada vez que la ponían en la radio y yo la escuchaba, rompía a llorar, hacía muchos pucheros. Intuyo que sería por el sentimiento que esa música podría influir en mi subconsciente, tal vez el vaticinio de esa inclinación. Cantaba canciones infantiles, otras de moda, imitaba muy bien las voces, de hecho, es una posibilidad que me gustaría algún día explotar.

Era muy tímida, nunca canté en las escuelas, lo que sí pude hacer en la primaria fue algunos personajes en actividades escolares. Recuerdo con mucho cariño en quinto grado cuando recité “La bailarina española”, fue una impresión muy grata para mí. Puedo decirte que mi afición por el arte es innata, no tengo antecedentes de artista en la familia. De niña nunca participé en certámenes musicales.

Mi primera experiencia fue ya en cursando el noveno grado, en el Programa Super Doce, que brindaba la oportunidad a los aficionados, y estuve compitiendo hasta la trimestral. Ahí conocí a Julio Fuentes, prestigioso director, con quien he mantenido desde entonces una sincera amistad. En el 2008 participé en el Festival La Nueva Voz, que organizó la sección de música de la UNEAC, se desarrolló en el Teatro América en La Habana. Tuve muy buena acogida por el público y fue mi primera oportunidad de presentarme en un teatro capitalino.

¿Y por qué si te gustaba la música elegiste la actuación?

Cuando estaba en quinto grado mi mamá seguía insistiendo en que yo podía cantar, en que tenía condiciones, entonces mi papá, que es muy emprendedor, me llevó a la Escuela de Música Beny Moré en la ciudad de Cienfuegos, nosotros vivimos en Cumanayagua, un pueblo
cercano. Él entró a la escuela y preguntó por alguna profesora de canto, o de música, pues quería que me evaluaran y me dijeran si yo tenía aptitud. Muy rápido apareció una persona que me llevó a un aula de música, se sentó al piano y me hizo una evaluación elemental y me dijo que tenía muy buen oído musical, ritmo, afinación. Yo no comprendía mucho, solo te puedo decir que a la semana siguiente comencé a tomar clases de Técnica Vocal con una profesora cienfueguera que se llama Ainé Marín, excelente cantante y pianista y todavía al cabo de más de 10 años me mantengo recibiendo clases. Considero que el estudio es infinito y las posibilidades de superación deben tomarse en cuenta y aprovecharse al máximo. No pude estudiar música, porque ya la escuela no me aceptaba, estaba pasada de edad, entonces al concluir el sexto grado me presenté a las pruebas de la Escuela Profesional de Arte Samuel Feijó en Villa Clara y, dentro de muchos aspirantes, pude aprobar y comenzar a estudiar Actuación, o sea, Teatro, cuatro años de estudio. Fue una etapa muy bonita, la recuerdo con cariño, viví muy buenos momentos en el montaje de las obras, los ensayos, los sueños de llegar a ser algún día una actriz reconocida.

Sin embargo, te confieso que paralelo a eso, y desde el primer año de la EPA, exactamente un 3 de noviembre del 2007, con 16 años, comencé a presentarme en un show de variedades que se llamaba “De domingo en domingo”, en el patio del Teatro Terry de Cienfuegos, dirigido por Luis Grau, quien fue la primera persona que me abrió las puertas del espectáculo. Ahí comprendí que la canción era muy importante en mi vida, que yo había nacido para eso. Una vez que obtuve la profesionalización por el Instituto Cubano de la Música, estuve trabajando en las producciones “Ritmo Club” y “Viva el Rey” del Cabaret Costa Sur en Cienfuegos, bajo la dirección de Wilfredo Figueredo, una experiencia inolvidable. Considero que los artistas del cabaret merecen el mayor respeto por la entrega diaria que tienen que hacer en vivo cada noche.

¿Cómo valoras tu paso por Teatro de los Elementos?

Teatro de los Elementos es un grupo lleno de historia, de resultados alcanzados a los largo de más de veinte años. He podido estar en muchas “Noche de los hidalgos”, su peña principal. Considero que tiene todas las posibilidades para formar a nuevas generaciones de actores que encuentren en sus líneas de trabajo un espacio preferido para desarrollar su arte. José Oriol, es más que un director, es un símbolo. A él le tengo mucho que agradecer, no solo como actriz, sino como cantante, su apoyo ha sido incondicional. También hay excelentes colegas como Isnoel Yánez, fundador; Juan Carlos…; en sentido general ese grupo abre sus puertas a quienes deseen y puedan aportarle sentido al teatro comunitario.

Hacer carrera musical como solista es algo complicado en estos tiempos. ¿Qué criterios sigues para elegir tu repertorio?

En el 2008 tuve mi primer encuentro de trabajo con Osmany Espinosa, ese gran compositor y buen amigo, quien que compuso dos de las canciones que me dieron a conocer en el país y también fuera de Cuba. Con ellas filmé dos videoclips, uno en el 2009 con el tema “Si me he vuelto una loca”, dirigido por Benjamín del Castillo y el otro fue “Derrotada”, bajo la dirección de Jorge Luis Barber e Iriana Pupo en el 2010. No estoy satisfecha con esos videos, hubiese querido algo más distintivo, mejor trabajado, pero no siempre los presupuestos económicos te acompañan y puedes hacer los que quieres, sin embargo, el video de “Derrotada” me permitió actuar en la Gala de los Premiso Lucas en el 2010, en el segmento con la Música de Osmany Espinosa. Estuve por primera vez en el Teatro Carlos Marx, fue un buen momento para mi carrera artística. Con Osmany he grabado seis temas de su autoría y me ha producido “Estoy buscando” de Ricardo Amaray y “Duele” de Vismel Barrios, un joven compositor cumanayaguense de gran talento.

Elegir el repertorio es muy difícil, ya no existen repertoristas propiamente. En una etapa opté por la balada pop, un tanto por su frescura, también mi juventud, la posibilidad de pegada que tienen esas canciones. Sin embargo, no me quedo solamente con ese género, hago también boleros, la canción, la trova y hasta el filin. Estuve en la Gala de Boleros de Oro en el 2012 en el Teatro Tomás Terry de Cienfuegos, cantando un tema antológico “Si te contara” y recibí el cariño del público que se identificó con mi forma de interpretarla. Con gusto he incursionado en algo que adoro y que es la canción lírica. Tengo la posibilidad de cantar el género lírico. Disfruto mucho cuando interpreto la “Damisela encantadora” de Ernesto Lecuona, el “Mamá Inés” y el “Avemaría” de Schubert. No creo que encasillarse en un género sea bueno. Se hace lo que puedes hacer de acuerdo a tus condiciones naturales, pero siempre con dignidad y respeto para quienes te escuchan.

¿Qué influencias reconoces en tu forma de interpretar y tu proyección escénica?

He tratado de ser yo misma, mi formación teatral me aporta confianza en el momento de cantar, dominio del escenario. Estudio la letra, el contenido y hago a mi modo un personaje, una historia de cada canción. Me cuido mucho en la escena, no me gusta sobreactuar, se debe llegar justo a la medida, eso cuesta, pero es un reto como artista. En el ámbito internacional, te puedo decir que de Shakira admiro su versatilidad, sus posibilidades de hacer con la voz maravillas, también su dominio de la escena; de la puertorriqueña Olga Tañón, la fuerza y la pasión que le pone a sus canciones; de Cristina Aguilera, su calidad interpretativa y sus condiciones vocales; Celine Dion es la excelencia de la técnica vocal expresada de manera magistral. Admiro a todas las cantantes negras de los Estados Unidos, ese género musical que hacen es fascinante, muy difícil de hacer. Con gusto me arriesgaría a intentar cantar alguna vez algo de ese tipo de canción.

En cuanto a nuestras figuras, Cuba es la cuna de la música, crecí escuchando en casa las grandes cantantes que marcaron época como Omara, a quien mucho admiro, Esther Borja, Elena Burke, Moraima Secada, Annia Linares, Maggie Carlés, Lourdes Torres. De las nuevas generaciones de intérpretes me identifiqué mucho en un momento con Haila, también Vania, Tania Pantoja, Osdalgia, Ivette Cepeda, Luna Manzanares, Yaima Zaez, Yeni Sotolongo Tenemos muchos cantantes excelentes, lo que te permite seleccionar a gusto y aprender un poquito de cada uno de ellos; eso muy importante, siempre aprender.

¿Y ahora, ya decidiste en serio dejar a un lado la actuación y dedicarte de lleno a la música?

Nunca dejaré a un lado la actuación, soy actriz de formación, me gustan las tablas, el cine, la televisión, lo que pasa es que he tenido mayores oportunidades en la música, que como ya te he dicho, ¡la adoro! Combinar las dos vertientes, sería sensacional, pero no siempre se logra. Estoy contratada en la agencia Actuar, me han llamado varias veces, he hecho algunas cosas, pero no he podido chocar todavía con personajes importantes. He asistido a varios casting, los directores me han tratado con mucho respeto, pero lamentablemente me han dicho: “Puedes dar el personaje, pero eres un tanto alta como para ser la pareja del actor escogido”, eso como que me ha marcado un poquito y me he alejado de la búsqueda de nuevas oportunidades. Confío en que llegará el día en que, al igual que he podido interpretar una buena canción, pueda disfrutar de una buena actuación.

¿Cómo llegas a los Estados Unidos?

Casualmente estaba presentándome con mi guitarrista acompañante una noche en un encuentro entre amigos en la ciudad de Cienfuegos y arribó un grupo de visitantes norteamericanos, casi que nos íbamos y me pidieron que continuara cantando, así completamos una descarga de canciones cubanas e internacionales, entre ellas el “Avemaría”. Al finalizar la actuación se me acercó un señor con su esposa y su hija, nos comentó que le había gustado mucho mi forma de cantar, me preguntó dónde me presentaba, qué tipo de música hacía, etc., y me propuso invitarme a Estados Unidos, específicamente a Loraine, en el estado de Ohio, para realizar presentaciones en escuelas, universidades, centros sociales. Te confieso que me sorprendí mucho, sin embargo, todo fluyó muy rápido, los trámites en el Centro de la Música de Cienfuegos, el Instituto… Y así partimos mi guitarrista y yo el 29 de septiembre del 2012, inicialmente por veintiún días y resultó que estuvimos cuatro meses. Durante ese tiempo duplicamos las presentaciones, no solo en los lugares inicialmente previstos, sino hasta en la televisión. La prensa se hizo eco de mi estancia y, sobre todo, lo que considero lo más importante de ese periplo, la posibilidad de grabar un disco inédito en los estudios fonográficos Lava Room Recording en Cleveland, Ohio.

Cuéntanos como fue el proceso para la grabación de un disco completamente en inglés.

Te comento que, pasado un mes aproximadamente, nos llevaron un buen día a esos estudios de grabación, creo que son uno de los más prestigiosos de ese país. Me hicieron una grabación a modo de prueba de doce temas, entre cubanos e internacionales a guitarra limpia, todo nos quedó bien. No pensé que eso derivara en que se buscara un compositor y se pusiera a trabajar conmigo, a crear nueve temas en inglés, fue el señor David Barton, compositor de vasta experiencia, con quien establecí un proceso de trabajo de diez a doce horas diarias para, a partir de mis historias y vivencias, él compusiera siete temas completos y con mi autoría se hicieran dos más.

El proceso de trabajo será inolvidable, muy difícil. Yo hablo inglés, pero interpretar, pronunciar con la fonética que convenciera a un personal muy capacitado técnicamente, y sobre todo pensando en el gran público, fue el reto más grande a que me enfrentado hasta hoy como artista. Te cuento que una de las canciones del CD de mi autoría se llama justamente “100 fuegos”, y es la historia de cómo llegué a los Estados Unidos, como te conté en la pregunta anterior.

El resultado de ese esfuerzo son los nueve temas inéditos que abarcan la balada pop, el pop rock, la fusión, el house, la discoteca y un remix de una canción de Osmany Espinosa que ya había grabado aquí en Cuba, e hicimos con otro estilo. El disco se llama Lost in the music, la producción corrió a cargo del señor Alan Spitzer, bajo la dirección musical y general del director del Estudio Mike Brown.

Seguido al CD recibí otra sorpresa y es que pude grabar un videoclip con el sencillo “Lost in the music”, producido también por Alan Spitzer y dirigido por Craig Smith, un director de vasta experiencia que ha trabajado con varios intérpretes de talla internacional, como Cindy Lauper, entre otros. Este constituye mi tercer videoclip, quedé muy contenta, recreamos el performance al estilo de los años 80, ya próximamente el público cubano lo podrá ver en los Lucas.

Aprovecho una vez más para agradecer a Orlando Cruzata por invitarme al programa. El clip está en Internet, en varios los sitios musicales, incluido iTunes, también el making of. Lo que más quisiera es que a todas las personas les guste y puedan disfrutarlo. En breve, también de este CD filmaré un segundo videoclip con el tema de Osmany Espinosa, “Hechicera”, y será dirigido por el director cubano Omar Leyva.

Y por ello recibiste un premio que te llenó de alegría. ¿En qué consiste este reconocimiento?

Esta fue una gran sorpresa, estuve tan inmersa en la grabación del CD, luego el videoclip que nunca pensé en premios ni nada parecido. Así que un buen día, ya cuando todo había terminado, me llaman a los estudios y en un encuentro muy sencillo pusieron el trofeo en mis manos como el Premio a la Artista Emergente del 2012 de los Estudios Fonográficos Lava Room Recording, reconociendo el “talento y la dedicación” mostrado por mí durante todo ese proceso de grabación. Fue muy emotivo, me sentí nerviosa cuando lo supe, muy contenta, pensé en tantas cosas, estaba tan lejos de mi pueblo. Unos días después supe que aspiraban unos cuantos solistas y algunos grupos, todos noveles, que también habían grabado en ese año 2012, por tanto, me contenté mucho más con el triunfo. Debo decir que hubo mucha repercusión en los medios de comunicación escritos y digitales allá en los Estados Unidos. A mi regreso, el Departamento de Comunicación del Instituto Cubano de la Música ha hecho una buena promoción de mi viaje, sus resultados y de este reconocimiento internacional, eso me hace sentir doblemente feliz. No se trabaja para los premios, pero cuando llegan, son bienvenidos.

Hablando de discos. ¿En qué fase está el que grabaste en los estudios Eusebio Delfín con Lázaro García como productor?

El disco concluyó su grabación y masterización, ha quedado precioso, son diez temas. Se incluyen los compositores: Descemer Bueno, Pedro Romero, X Alfonso, Carlos Varela, Raúl Torres, Raúl Paz, Roberto Novo, el propio Lázaro García y Pablo Milanés. Te diré que este disco surgió a partir de un encuentro en el 2011 que sostuvo José Oriol, director de Teatro de los Elementos con Orlando Vistel, presidente del Instituto Cubano de la Música, quien escuchó alguna de mis canciones y sugirió la idea de hacer un trabajo discográfico con Colibrí, el encargo pasó a Lázaro García, excelente trovador y compositor cienfueguero, fundador de la Nueva Trova, y comenzamos la selección del repertorio. Inicialmente iba a ser un disco de grandes boleros, pero Colibrí apostó por un tipo de música más contemporánea, un poco también atendiendo a mi edad. Fue un proceso de trabajo largo, muy interesante. Lázaro me aportó muchos conocimientos, fue una escuela. Se grabó en los Estudios Eusebio Delfín de Cienfuegos, aprovecho para saludar a todos los colegas que estuvieron en la grabación, los músicos, los cantantes. Hay que decir que los arreglos de nueve de los temas fueron del maestro Pucho López, quien lamentablemente falleciera durante la etapa de grabación del CD. Son arreglos de lujo, impecables en la musicalidad y en el sello que le impuso. Para mí intercambiar con Pucho fue muy bueno, soy una joven intérprete y Pucho me dio muy buenas recomendaciones. Finalmente, todos quedamos muy contentos con el resultado del trabajo, tanto Lázaro, como yo nos sentimos muy esperanzados en que los medios promocionen el CD, que les llegue a los jóvenes, y ¿por qué no?, soñar con el Cubadisco; sería fantástico.

¿Qué lugar ocupa tu familia en tu desarrollo como artista?

Mi familia ocupa el lugar más importante en mi profesión. A veces las personas no comprenden el esfuerzo y las privaciones que esta carrera encierra, pues como adolescente primero y joven después, he tenido que dejar de hacer cosas propias de mi edad para tomarme la carrera en serio, y ha estado presente siempre el apoyo de mi familia, mi mamá, que me auxilia en todas las cosas y me apoya incondicionalmente, mi abuelita, que ya no está, es una de mis mayores motivaciones. No puedo dejar de mencionar a mis tías Hildita y Yipsi, ellas por vivir en La Habana, me han brindado su casa, como si fuera la mía para permanecer todo el tiempo que el trabajo me lo exija, y eso es una ayuda extraordinaria. De igual forma ,mi otra tía, Mily, hizo la producción de mi primer videoclip; sin esa carta de presentación, nada hubiese pasado en mi carrera. Punto y aparte para mi papá, quien desde el primer día me ha acompañado a todos los lugares, me ha representado, me ha exigido; es mi fiel compañero, mi gran amigo y mi guía en esta carrera artística, que a veces resulta muy complicada; casi todo se lo debo a él, pues tiene capacidad de visión, dominio de la administración, y, aunque nos ponemos bravos a veces, siempre comprendo que él tiene la razón. La familia debe ser siempre el mayor soporte para toda persona, el lugar donde más seguro te sientes.

¿Dónde se puede disfrutar de tu arte?

En la televisión nacional he actuado en varios programas. Resulta muy difícil llegar a ella, sobre todo a los espacios estelares. He tenido suerte, pues algunos directores me han llamado. Hacer televisión es muy importante para los jóvenes. Considero que debieran existir programas que apoyen esto y le den espacio a los que comenzamos. Todos siempre tuvieron una primera vez, un inicio; es la única forma de ir escribiendo tu historia. Agradezco a todas las emisoras de radio nacionales, provinciales y municipales, siempre han puesto mis canciones y mantenemos muy buena comunicación, también con todos los telecentros. Mantengo mi peña habitual el segundo sábado de cada mes en mi pueblo, me presento además en el centro nocturno El Cubanísimo de Artex en la ciudad de Cienfuegos.

Te comento que me estoy preparando para irrumpir en los escenarios capitalinos, tengo varias propuestas de lugares muy tentadores, pero quiero hacerlo “con todos los hierros”, como se dice, entregarles lo mejor de mi arte y, sobre todo, lograr que me acojan con mucho gusto, con respeto y aprecien mi trabajo. Espero que los capitalinos queden muy satisfechos con mis presentaciones. Muy pronto nos veremos por aquí.

Al concluir la entrevista compartimos con la artista la feliz noticia de que el  videoclip “Lost  in the  music”, que fuera dirigido por Craig Smith de los OMS en Cleveland Ohio; se alzó con dos Premios en sendas categorías en la 34  Edición del Concurso: “Telly Awards” en  los  Estados  Unidos. Los  Premios  obtenidos son: Premio de Bronce en el Apartado de “Programas no  habituales”, en la Categoría Música de Concierto y el Premio de Bronce en el Apartado de “Programas  de TV, Segmentos y Piezas Promocionales”,  en la Categoría Video Musical.

Felicitamos sinceramente a Dunia Ojeda y claro que nos veremos en cualquiera de los escenarios, de los cuales esta joven se apodera con el temperamento propio de quien sabe que puede llegar si, desde lo más profundo, su estilo suena cubano.