foto: Cortesía del artista

Descemer Bueno toca los corazones del mundo

Adnaloy Hernández Rodríguez | 30/OCT/2013

Una entrevista con rumbo inesperado que descubre la verdadera madera de este gran artista

Varias ocasiones hemos conversado y siempre me parece un caballero, tímido, con la voz apenas perceptible. Hoy repito el placer de reencontrarlo en una entrevista con rumbo inesperado, en la cual nacieron respuestas nunca cuestionadas pero que abrieron puertas a la inspiración de Descemer Bueno, quien ahora regala su creación artística por otras partes del mundo.

De discos y otras canciones

Los discos son lentos, estuve más de cinco años tratando de hacer el CD Bueno. Aposté por costearlo con mis modestos esfuerzos, al igual que su promoción a través de audiovisuales, con el apoyo de realizadores y músicos. Lo grabé todo en Cuba.

Creo que sucederá igual con el álbum que produzco de Omi Hernández. No es solo tener un tema y que el público te conozca. Necesitas varias canciones, videoclips y una fuerte difusión, además de mucho dinero. La realidad es de un color bien distinto a lo que imaginan las personas.

Colaborar es mi pasión. También soy el productor del fonograma de Luna Manzanares porque es una joven con tremenda capacidad y una de las mejores cantantes cubanas contemporáneas. Incluso, asumí el compromiso de cederle a la EGREM parte de mis composiciones para que ella tenga su disco, gesto inusual, porque los compositores tienen gran apego a su patrimonio. Pero me satisface que un porcentaje del dinero que recauden contribuya a las escuelas de música, los hospitales y ayudar a que otras personas puedan grabar sus producciones discográficas.

Componer con Enrique Iglesias o tener canciones con mucha suerte no significa que sea adinerado. Estoy lejos de ostentar categorías sociales o materiales, de hecho, una de mis responsabilidades es servir a otras personas espiritualmente. Si hubiese compuesto estas obras 15 años atrás, cuando existía un sólido mercado de venta discográfica, quizás la realidad hoy fuera diferente. De todas formas regalo mis discos, así he podido llegar a la gente, y el amor que recibo no tiene comparación.
Se ha creado una gran expectativa sobre qué puedo hacer en una segunda producción. Mi equipo y yo mantenemos el mismo criterio de honestidad y transparencia. Seguiré sacando a flote temas que ya han cantado Haydée Milanés, Diana Fuentes, Enrique Iglesias, además de otros que ni siquiera han salido. El día que intente superar lo que ya hice no funcionará mi trabajo.

He leído comentarios, algunos me afectan menos y otros más, basados en que el éxito del CD Bueno depende de los dúos con otros artistas, debido a mis carencias interpretativas, y creo que es la opinión de unos pocos. Me alegra que el deseo de cantar juntos sea recíproco. Es lo que ha pasado con estas canciones, les he puesto todo mi amor, las demás personas también y, evidentemente, tocan el corazón del pueblo. Por eso la nueva entrega discográfica se llamará Millonario de corazones.

El futuro cercano de Descemer

Mi trabajo está encaminado hacia el futuro, no quiero llegar a cierta edad sin realizar mis sueños. Mi formación en diferentes géneros y la colaboración con Santiago Feliú, Gerardo Alfonso, Bobby Carcassés y otros, me ayudan a crear en un ambiente de compañerismo. Valoro trabajar en equipo y disfruto compartir mis canciones con amigos a quienes admiro. Siempre me apego al talento coherente con mi obra.

Reconozco que soy tímido y ha influido en mi carrera. De hecho, tengo 42 años de edad y ahora decidí interpretar mis propias composiciones. Si hubiera tenido algún tipo de ego en ese sentido, hubiese empezado hace tiempo.

Durante la reciente gira por varias provincias del país, a Omi y a mí se nos ocurrió hacer un disco. Él llama mucho la atención y tiene una bella voz. Hubiera querido que primero sacara su álbum pero es joven y tiene una vida por delante. Será una buena experiencia cantar nuestras creaciones, pues la mayoría de las veces las cedemos a otros. Llegará el día en que Omi escribirá sus propias letras y sentirá el deseo de cantarlas, pero ahora las que componemos juntos merecen ser interpretadas por los dos.

Casi siempre acepto los proyectos que me proponen y colaboro con otros artistas que están al servicio del pueblo. Recién grabé par de canciones con Leoni Torres, a mi juicio una de las mejores voces cubanas del momento. Además, trabajo con Shamela, Omi Hernández, Baby Lores.

Seguiré grabando videoclips porque la imagen es indispensable en estos tiempos para que trasciendan las canciones. Saldrá el de “Llórame un río”, que hice con Waldo Mendoza, y recién grabé el clip de “Bailando”, con Gente de Zona, un tema que se está colocando en las listas de éxitos.

Pronto estrenaremos el DVD grabado durante el concierto del 26 de diciembre de 2012 en el Teatro Mella.

Está por salir un single con los Kumbia Kings. Colaboré en el homenaje a Selena, hice algunas voces y a partir de ahí compuse el segundo sencillo que cantamos juntos. Estoy componiendo para Reyli, Ana Bárbara y Julieta Venegas.

Ahora pretendo enfocar mi música hacia México, pues se está escuchando en las discotecas y zonas importantes de ese país centroamericano. El lanzamiento del single “Loco”, con Romeo Santos y Enrique Iglesias, ha causado tremendo fervor internacional, al igual que la canción con Marco Antonio Solís y una versión de “Cuando me enamoro” en voz de Roberto Carlos que me ha partido el alma. Él es un ídolo y me sensibiliza su historia personal.

A raíz de la promoción del CD Bueno, me han llamado desde algunos países, entre ellos Estados Unidos, Venezuela, Argentina, Suiza, México y España, donde protagonizaré conciertos en lo que resta de año. Estos compromisos me alejarán un poco de La Habana y de Cuba pero en pocos meses estaré aquí nuevamente, con el propósito de brindarle a mi pueblo lo mejor de mi arte y, sobre todo, presentarme en lugares donde no he podido llegar con mi música. Es lo más importante en mi carrera.

Descemer Bueno es un hombre que ha vivido desde y para la música, y entiende cómo es su mundo. Aunque hoy regala su arte a otros países, no logra alejarse de su tierra ni del pueblo que lo vio crecer como persona y artista. “No soy una máquina de hacer canciones, cuando se me ocurre una idea que me nace del corazón, la pongo en función de quienes me interesan espiritualmente y sé que la defenderán. Los músicos pertenecemos a un gremio de personas humildes y eso siempre tendrá su premio”.