foto: Olivia Prendes

Sencillamente Pancho Céspedes

Marino Luzardo | 30/SEP/2014

Reseña sobre el reciente concierto del cantautor en La Habana

La noticia nos llegó de golpe y para muchos parecía solo otro rumor. Luego, al aproximarse la fecha, nos dimos cuenta de que era real: después de 24 años sin cantar en Cuba, volvería Pancho Céspedes.

La invitación hecha por la Oficina del Maestro Leo Brouwer para participar en el Festival que lleva su nombre, satisfaría a todos los que de una forma u otra hemos estado con él, en la distancia, a través de sus canciones.

Llegó el momento. Desde muy temprano el teatro pareció quedar pequeño a todos los que acudían a encontrarse con un hombre que muchos nunca vieron cantar, solo tenían la referencia de su voz.

Y entonces se hizo el milagro. Al aparecer, un auditorio realmente excitado le dio la bienvenida. Visiblemente emocionado, comenzó a cantar y cantar, y fue evidente que ni el público ni él se creían lo que estaba pasando. Ya con los nervios más dominados se hizo dueño del escenario y se sintió, como siempre debió haber sido, como en casa.

Entre éxitos tan conocidos como “Pensar en ti”, “Señora”, “Remolino”, “Dónde está la vida”, “Qué hago contigo” y muchos más, nos actualizaba en relación con el estado de sus emociones esa noche, y nos puso al corriente de las motivaciones que le llevaron a crear tal o mas cual canción.

Una deuda saldada con un público ávido de conocer cómo este hombre llegó a colocarse entre los preferidos en México, país que lo ha acogido como un hijo y ha sido su plaza de lanzamiento para ubicarlo en el lugar que hoy tiene en Hispanoamérica.

Precisamente de México llegaron varias canciones en su voz, entre ellas varios temas del pequeño gigante Armando Manzanero, con quien grabó el disco Armando un Pancho, donde ambos intercambiaron composiciones.

No faltó, por supuesto, un homenaje a Bola de Nieve quien desde niño le impresionó sobremanera y le llevó a grabar un disco reverenciando ese estilo inigualable del cual ha bebido para lograr la empatía con el público.

Especial fue el encuentro con Pablo Milanés, quien fue recibido con una ovación que parecía no tener fin. Ambos compartieron “Yo no te pido” y “La Felicidad”. Sin dudas fue este uno de los momentos más significativos de la velada.

Con 50 libras de menos y una energía propia de quien regresa feliz a sus predios, hizo visible su profundo agradecimiento a Leo Brouwer por haberlo invitado a esta última edición del Festival y por haberlo presentado ante el público después de tanto tiempo.

Prometió regresar y sabemos que cumplirá su palabra. Cuba quedará por siempre incluida en cada una de sus giras, así lo afirmó. Solo nos queda esperar otro encuentro con ese Pancho, que nunca estuvo ausente en estos 24 años y que, por los cuatro costados suena cubano.