foto: Tomada de la Revista HavanatoGo

La composición musical, un estilo de vida para Eme Alfonso

Adnaloy Hernández | 29/NOV/2018

La artista comenta sobre los inicios, referentes y rutinas a la hora de componer una canción

Desde el vientre materno, Eme Alfonso ya sabía qué era la música. Más que simples melodías, ella marcaría el ritmo de su propia vida. Al compás de Síntesis fue creciendo la mujer y la artista, y con cada acorde de la familiar orquesta, surgía la determinación de continuar el camino emprendido por sus ancestros, no solo en el proyecto de sus padres, también interpretando y componiendo sus temas musicales.

Nació entonces la Eme compositora, inquieta por tratar variadas temáticas, problemas y anécdotas; sentimiento que le llevó a escribir su primera canción a los ocho años de edad, mientras estudiaba en la escuela Alejandro García Caturla.

“Tenía un pequeño inconveniente con mi profesora de Solfeo. Decía que yo era muy creativa pero que asumía a mi manera lo que ella me enseñaba. Teníamos una asignatura que se llamaba Creación, en la que me ayudó a mejorar mis puntuaciones pues era mi fuerte.

“Vengo de una familia de compositores. Creo que en parte expresaba lo que yo veía en casa: a mi papá y a mi hermano escribiendo. Recuerdo que hice un tema que titulé “América” y trataba sobre la hermandad entre los países. Quedó tan bonito que mi profesora de Coro decidió montarlo en el repertorio y lo cantamos en el matutino. Esa fue la primera canción que escribí”, rememora feliz.

A partir de ahí, Eme se tomó muy en serio lo de componer. “Armaba unos grupitos en la escuela en los que inventaba mucho con mis amigos. Realmente empecé mi carrera de compositora desde muy pequeña y ha sido eso para mí: un reflejo de mi casa y un estilo de vida”.

Rodeada de tantos músicos, es fácil conversar sobre algunos referentes. Su familia es el primero, y luego, desfilan algunos de sus principales amigos, entre ellos Santiago Feliú, Carlos Varela y Amaury Pérez.

“La música de todos ellos han marcado mis pautas como compositora. Carlos me parece uno de los letristas más increíbles de Cuba. Admiro la forma de contar historias de Silvio Rodríguez, el nivel de los arreglos y las estructuras de Santiago Feliú. Pedro Luis Ferrer también es un maestro de la lírica cubana. Son muchos”, precisa.

 

Poco a poco, Eme fue construyendo su propia forma de dar vida a una canción. “La música siempre me nace primero –aclara sobre el proceso creativo-. Eso es muy malo –reconoce risueña-, porque es más difícil buscar después un texto que combine con esa música.

“Normalmente sale al revés, porque las canciones son mensajes que deben llegar bien claro a quienes las escuchan. Es mucho más fácil trabajar sobre un mensaje, y luego, ir construyendo la melodía”.

Pero Eme tiene excepciones. Cuenta que cuando las letras son de peso mayor, como la canción “Alguien me detenga”, emergen las palabras primero.

“Hay días maravillosos en los que te sale el ochenta por ciento de una composición, y otros, en los que desechas cinco veces la misma idea –comenta-. En ocasiones, te percatas de que no sirven texto ni música y simplemente se queda en la papelera”.

Para la artista, no existe una regla estricta a la hora de crear una pieza musical. “Depende de qué me proponga con la canción. Casi siempre tengo una idea previa de lo que quiero hacer –explica-. Nunca escribo una canción sin un propósito. Me siento, espero a que surjan las ideas e intento quedarme con las mejores”.

Contar algo nuevo es un reto constante para la joven compositora. Es por eso, quizás, que el amor no abunda en su más reciente disco “Voy”. “No porque no me interese, solo que hay otros temas bonitos que también merecen canciones –señala-, valores importantes dentro de la música”.

En introvertido recorrido por el fonograma, Eme revela como “Voy” habla de la fuerza interna, a veces tan necesaria; “Libre” sobre la mujer; “El bote”, de arriesgarse y dedica “Veo” a La Habana.

Cantar y componer, son dos etapas totalmente distintas que Eme Alfonso procura no mezclar. “Ambas requieren de mucho esfuerzo. Componer lleva tiempo y paciencia. Entonces no me presiono con la parte interpretativa cuando estoy componiendo. Respeto los momentos de cada una”.

“Para mestizar” es una de sus canciones preferidas, porque se distingue del resto de su trabajo, mientras que “Alguien me detenga” es la que nuca dejaría de cantar.

“Smile”, de Chaplin y “Don´t explain”, de Billy Holiday, son temas que admira de autores internacionales. Entre los cubanos, destaca “Iceberg”, de Santiago Feliú, “Interrogante”, de su hermano X Alfonso, y “Retrato de familia”, de Carlos Varela. Por solo mencionar algunos.

“¿Lo mejor de la composición? Nunca sacar conclusiones apresuradas de lo que haces, en el momento en que lo haces. La última canción siempre es la más linda y la que más te gusta. Pero al ver el resultado en retrospectiva, notas que pudo ser superior. La composición es un proceso que lleva tiempo y necesita decisiones certeras”, asegura la Alfonso.

Por estos días, promociona su más reciente álbum “Voy” –el tercero de su carrera en la música-, mientras comparte su tiempo con la maternidad, esa otra gran creación de la vida que, quizás mañana, como ella, también siga el camino de sus ancentros.