“El niño” canta con ¡la verdad!

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foto: suenacubano.com
EGLIS GAÍNZA MORENO | 11/NOV/2013

Hace solo unos meses se conoció la separación de una de las orquestas insignes, Elito Revé y su Charangón, de su director musical Wilfredo “Pachi” Naranjo, hijo del músico de mismo nombre, Premio Nacional de la Música y director de la Original de Manzanillo, además del cantante Emilio Frías, conocido como “El Niño”. Los dos jóvenes se propusieron crear su proyecto, al cual llamaron La Verdad. Suenacubano.com conversó con Frías para conocer detalles al respecto.

¿Cómo te inicias en la música?

Desde muy pequeño participaba en las actividades culturales del trabajo de mis padres; también en la escuela era de los primeros en actuar en el matutino y los festivales de aficionados. En quinto grado recibí un regalo de mi abuelo: una guitarra para que me inclinara en serio por la música. Comencé a recibir clases con la maestra Clara Nicola, una de las grandes profesoras de este instrumento en el país. Recuerdo que con 7 u 8 años cantaba todas canciones de Pedrito Fernández. Gané varios festivales en casas de cultura como guitarrista e intérprete; además componía, desde esa época ya me bajaba la musa.

¿Recibiste formación en alguna escuela de arte?

No tuve la posibilidad, me hubiera gustado mucho, pero mis padres pensaron que esa inclinación iba a pasar y escogería otra profesión. Mi formación fue en la calle, con los amigos y tratando de superarme autodidactamente.

¿En la familia hay personas dedicadas al arte?

En mi familia no hay músicos profesionales, pero son muy musicales. Mi padre, por ejemplo, aprecia y conoce la música cubana de todos los tiempos, canta bien, es afinado sin tener formación, y le propuse hacer un tema para mi segundo disco, además, es tremendo bailador.

¿Cuánto te aportó el  paso por Tumbao Habana?

Mi llegada y paso por esta gran orquesta, durante casi tres años, ha sido fundamental en mi carrera. Pascual Cabrejas, su director,  tiene el mérito de haberme captado y metido el bichito de la música popular. Él tiene mucha visión con los cantantes, prefiere buscar aquellos que no sepan mucho de música y trabajar con ellos, enseñarles. Me encontró y aprendí bastante a su lado, siempre estaré agradecido por esa oportunidad.

¿Cómo llegas a El Charangón de Elito Revé?

Por casualidad, me cuentan que el maestro Elito Revé escuchó en la radio el tema “El padrino”, que compuse y canté con Tumbao Habana, entonces, pidió que me buscaran, quería conocer al negrito que cantaba ese tema. Le dijeron que no era moreno, sino blanquito, a Elito esa voz le parecía de un rumbero o sonero, por eso sacaba esa conclusión. Nos presentaron y me propone trabajar en esa formidable agrupación, una escuela de la música cubana.

¿Por qué la música popular?

Hace poco, en una entrevista, me dijeron que hacía reguetón y aclaro que nunca hice ese género. En el momento que comenzó el boom de ese movimiento y de ser Emilio Frías profesional, existía un grupo que se llamó “Grandes Ligas”, donde fusionaba la música. Con la base del reguetón poníamos otra armonía y percusión,  hasta lo mezclamos con rumba, nunca fue reguetón.
“La tradición de la música popular la encontré en mi familia matancera y santiaguera. Mi padre fue bailador de los Guaracheros de Regla, en mi casa se escuchaba a Los Van Van, La Monumental, Miguelito Cuní, Carlos Embale. Con eso me fui familiarizando desde niño, y cuando decidí cantar por supuesto que me inclino por la música popular cubana”.

Estar en una orquesta de primer nivel permite que el público te conozca a través de temas populares.

Sí, todavía la gente recuerda, aunque no ha pasado tanto tiempo, por ejemplo, “Agua pa Yemayá”. Con mi orquesta, “La Verdad”, el público me lo pide, también solicitan “El jala jala” y fuera de Cuba me pedían, estando con la orquesta de Revé, “El padrino”, que hacía con Tumbao Habana. Varios temas se hicieron populares en mi voz y eso me enorgullece.

¿Por qué decides formar tu orquesta?

Mis inquietudes siempre fueron hacer un trabajo propio. Muchos seguidores se han sentido mal con esta decisión y me cuestionan haberme ido de El Charangón. Mis inclinaciones musicales son revolucionarias y la orquesta del maestro Elito es una agrupación estable, con un sello de 57 años, tiene parámetros muy fuertes que la identifican y no permiten salirte de ese trabajo. Pachi Naranjo, el director musical de la orquesta, quien me acompaña en La Verdad, y yo empezamos con un disco. Hicimos tres temas y lo propusimos en las discotecas en Cuba y en Europa. Tuvo tremenda acogida y eso nos impulsó. Quisimos arriesgarnos y creo que es bueno para la música cubana, porque hay otra orquesta defendiendo nuestra cultura.

¿Qué caracteriza el trabajo de tu proyecto?

En cuanto a la música, la persona ideal para explicarte eso es Wilfredo Naranjo “Pachi”, director musical de La Verdad y un puntal dentro de la orquesta. Nos caracteriza que es una orquesta joven, defendiendo el son contemporáneo con un cantante versátil y arreglos novedosos de Pachi y Dairon Ortega, quien fuera guitarrista durante muchos años de Pancho Amat.  Nuestro grupo es una mezcla de ideas, música y texto.

¿Estás abierto a las colaboraciones, por ejemplo, con reguetoneros?

No tengo tabúes, podemos cantar con cualquier exponente de diferentes géneros. Por ejemplo, en nuestro disco tenemos una colaboración de El Micha, joven talentoso y grande del reguetón en Cuba. Hace el tema “La mata”. Me gustaría hacer algo con Alexander, director de Gente de Zona. Lo teníamos en planes pero ellos salieron de gira.

¿Están involucrados en una producción discográfica?

Sí entramos este mes a grabarla. Se debe llamar “Ese soy yo”, otra propuesta puede ser “Llegó la verdad”. Tendrá 11 o 12 temas, la mayoría compuestos por mí. También contamos con la ayuda de Jorge Díaz, el humorista que es gran compositor y se ha vuelto un gran colaborador de la orquesta.
“Pensamos invitar a grandes instrumentistas, por ejemplo, a un tema el maestro Manolito Simonet le hizo el arreglo y lo hace en el piano. En este disco podrán escuchar lo que propone La Verdad en vivo, nuestra sonoridad.

¿Cuál cantante cubano consideras un referente para tu trabajo?

Un patrón para Emilio es un consagrado cantante que se llama Mario Rivera “Mayito”, pero para buscar mi estilo fui al pasado escuchando a Raúl Planas, Miguelito Cuní, Carlos Embale. Quien más me ha marcado es Rolando Laserie, un señor que impresionaba por su manera de decir guapachosa, ellos son cantantes para todos los tiempos. 

¿Apostarán El niño y La Verdad por la timba?

Este es un término fuerte, creo que no hago timba, aunque esté dentro de la música cubana. No somos timberos como otras orquestas, NG la Banda o Bamboleo. La Verdad tiene más son, changüí, songo, es un poco de todo. Una influencia de varios ritmos populares.

¿Qué dices a los que están a la expectativa del grupo?

Que confíen en nosotros, porque estamos concentrados en el trabajo musical. Laboramos muy duro, pues nunca pensamos que esta tarea fuera tan difícil. Hasta ahora estamos contentos por la aceptación del grupo dentro y fuera de Cuba. Sabemos que en Francia y Canadá ya se están oyendo temas nuestros.

Nunca vamos a defraudar a los que creen en El niño y La Verdad. Quien desee disfrutar con nosotros, que se llegue los viernes a la Casa de la Música de Miramar, en matinée encontrarán sorpresas y descargas con amigos como Lazarito Valdés.