Otras artes en Eduardo Córdova

Ingrid González Fajardo | 5/MAY/2015

El artista trabaja la percusión también por sus posibilidades terapéuticas

Cuando se piensa en Eduardo Córdova algunas personas recurren a su obra en Havana Compas Dance, donde impregnó su amor por la percusión en la estética de la compañía.

Mas, las artes plásticas y la escultura también roban muchas de sus horas de desvelo. A tal punto, que muchos son los reconocimientos que acompañan al artista, entre ellos, el Primer Premio FIART 2001, Latino de Oro en Italia, entre otros.

Pero otra de las grandes pasiones que desvela a este hombre, cultor de la música afrocubana, es el trabajo con niños autistas.

“En el centro Pedro Borrás comencé a laborar con estos infantes porque uno de los problemas más grandes que tienen es la comunicación. Llevarlos a que realicen cosas de percusión, hace que ellos saquen su parte introvertida, los hace participar en grupo, les da su valor.

A la vez que pones a un niño a improvisar, le das la posibilidad de sacar su gigante escondido. El fruto de este trabajo fue muy interesante y de ahí surgió una terapia con el tambor. Gracias a investigaciones posteriores, me di cuenta que la percusión tenía muchas posibilidades como curas terapéuticas”, asegura Córdova.

Además de velar por el montaje de un espectáculo de calidad, la sede de Havana Compas Dance también acoge una escuela, donde se forman más de 300 niños, tanto en danza como en percusión.

Allí se combinan los conceptos estéticos de Córdova junto a la visión de grandes maestros de la percusión. Ubicada en el municipio capitalino de Marianao, la academia pretende ser un legado para futuras generaciones.

“Mi eslogan es Córdova, bajo el signo del tambor porque esa es mi esencia. He combinado la pintura, la escultura, la percusión, el ayudar a la gente. He fusionado la manera de tocar el tambor con lo biológico”, estima el músico cubano, director musical de la compañía.

Actualmente, Eduardo trabaja junto al DJ Edy Caravallo, en una producción discográfica donde se fusionará “lo tradicional con lo contemporáneo. Al final, vuelve hacerse el mismo ciclo de mi trabajo artístico: combinar lo antiguo con lo que vivo ahora, la fuerza que tiene la percusión en todos los géneros, hacer música que no sea banal, sentirse pleno, llenarse espiritualmente”.

La idea del CD es invitar a grandes músicos de la talla del violinista Julito Valdés, Jesús Fuentes entre otros.

¿Qué le falta por hacer a Eduardo Córdova?

Todo lo que he querido lo he logrado. Pero aun tengo muchas cosas por crear y quisiera que esto pase a distintas generaciones, para que esa obra no se quede en el aire y siga su recorrido. Si todos aportáramos nuestros conocimientos, creo que la humanidad sería mejor.