foto: Cortesía del artista

Eduardo Sandoval: suena el jazz desde el trombón

Adnaloy Hernández Rodríguez | 2/DIC/2014

El instrumentista cubano invita a su próximo concierto y comparte detalles de su joven agrupación

Varias veces durante la entrevista afirmó: “Yo soy un hombre con suerte”, y quizás el trombonista cubano Eduardo Sandoval tiene razón; en menos de un año ha logrado importantes avances con su propuesta, y uno de ellos es el concierto que sucederá el 6 de diciembre a partir de las 7:00 p.m., en la sala-teatro del Museo Nacional de Bellas Artes.

Aunque se considera más un trombonista de sesión, un día se preguntó por qué no expresar en música lo que siente por dentro. Con tal inquietud artística nació su proyecto Habana Jazz, que debutó el 9 de noviembre de 2013.

La agrupación inició como quinteto y en la actualidad disminuyó a cuatro instrumentistas, aunque para la ocasión volverá a su formato original “integrado por Jorge Rizo (piano), Rafael Aldama (bajo), Alain Ladrón (batería) y Otto Santana (tumbadoras), con el propósito de filmar un DVD bajo la dirección artística de René Arencibia”.

“También compartiremos el escenario con algunos invitados -prosigue- entre ellos bailarines de música folclórica y de Santa Amalia, además de Dreiser, batalero de Chucho Valdés, Yamil (saxofón), Rolando Luna (piano), Keisser Jiménez (batería), Tommy Loury (trompeta) y la intérprete Idania Valdés”.

Alrededor de ocho piezas musicales, algunas clásicas del repertorio cubano y otras compuestas por Eduardo Sandoval, darán vida al performance que durará poco más de una hora.

Paralelo a Habana Jazz, el joven instrumentista acompaña a Buena Fe, Raúl Paz y a la Big Band del maestro Joaquín Betancourt. También se une a los jóvenes jazzistas Yasek Manzano, Michel Herrera, Jorge Aragón y Alejandro Falcón.

Este año, participó en una gira compartida por varias provincias del país que incluyó presentaciones de Miguelito Núñez, Michel Herrera, Alejandro Falcón, Luna Manzanares y Sexto Sentido. “Estoy feliz porque fui bien acogido por el público y siento la satisfacción de que muchas personas elogian mi trabajo”, reconoce entusiasmado.

La sonoridad que logra con el trombón está presente en no pocas grabaciones discográficas, entre las cuales resalta el CD La Fantasía, el más reciente de la popular orquesta Los Van Van. “Como dije hace un rato, me considero un muchacho afortunado”, reafirma.

“Cuba es una isla rica por su música y por sus buenos instrumentistas. Crecí escuchando a Los Van Van y nunca imaginé tocar en un disco suyo. No es la primera vez que grabo con ellos pero nuevamente tuve la suerte de que me llamaran para el nuevo álbum en el que alterno con Hugo Morejón, trombonista habitual del grupo. Estoy feliz porque ya lo escuché y quedé fascinado”.

Grabar un fonograma con Habana Jazz es, quizás, uno de los pocos pendientes que le quedan a Eduardo Sandoval, sueño que cumplirá gracias a la beca que otorga la Asociación Hermanos Saíz. “Pronto grabaremos nuestro primer demo, que incluirá música compuesta por mí y por otros autores. Debemos empezar a inicios de 2015”.

A continuación, compartimos con los amigos de Suenacubano.com otros detalles sobre la trayectoria musical de este joven instrumentista.

El trombón

Los padres descubrieron su vocación musical y desde pequeño disfrutaba bailar. Poco tiempo después, inició sus estudios en la escuela Alejandro García Caturla y mientras cursaba el segundo año del Conservatorio Amadeo Roldán, comenzó a tocar en Dayron y el Boom, su primera orquesta de música popular.

Luego pasó al Instituto Superior de Arte donde siendo aún estudiante, Eduardo integró variadas agrupaciones, desde la Orquesta Sinfónica hasta una Big Band de Jazz. “Nunca he permanecido fijo porque me gusta explorar diversos géneros y enriquecerme como músico”, afirma.

Al graduarse, se presentó al Concurso JoJazz y resultó premiado con una mención en la edición del año 2012. “Muchas personas me conocían como trombonista pero gracias al certamen me descubrieron interpretando jazz. No me considero jazzista pero trato de defender ese género lo mejor posible siguiendo el legado de Juan Pablo Torres, para mí uno de los grandes trombonistas de Cuba”.

“La historia de cómo llegué al trombón es un poco cómica pero la voy a contar –confiesa risueño. Tengo un apellido que me da suerte porque lo comparto con un afamado trompetista cubano: Arturo Sandoval. Y muchas veces piensan que somos familia.

“Yo empecé estudiando trompeta hasta un día que se me acercó un profesor y me dijo: Tú tienes la boca grande, una buena condición para tocar el trombón. Y decidí seguir el camino de ese difícil instrumento para el cual hay que tener buena afinación”.

El trombón es un poco complicado, solo mencionar la palabra da idea de algo brusco, pero a Eduardo le gusta “tocarlo bonito”, una cualidad musical que podrán escuchar el próximo 6 de diciembre en Bellas Artes.