foto: Fotograma del clip "Preciosa"

Cantante de Buena Vista Social Club: 'La música cubana no necesita visa'

Arturo Arias-Polo | 23/FEB/2018

“Eliades disfruta la música como nadie, y en lo personal es un hombre muy sencillo. Pese a su fama, no ha perdido su esencia campesina”, expresó el autor.

En lo que prepara el concierto que presentará en abril en el Royal Albert Hall, de Londres, el legendario cubano sonero cubano Eliades Ochoa, uno de los fundadores de Buena Vista Social Club, pasó por Miami para promocionar Preciosa, un bolero son que interpreta a dúo con su autor Descemer Bueno, cuyos videos vienen acaparando la atención de los cibernautas en las últimas semanas.

“Me llamó la atención su letra, que es muy hermosa”, expresó Ochoa a el Nuevo Herald, tras señalar que “resulta difícil encontrar una canción tan romántica en momentos en que la juventud se ha adueñado de otros ritmos”.

Ochoa, de 71 años, recordó que no resultó fácil ponerse de acuerdo con el autor para grabar ya que ambos tienen agendas muy complicadas. Pero cuando por fin lo lograron, lo hicieron “de una vez” en Areíto, el estudio habanero donde se grabó el primer disco de Buena Vista..., en 1996.

“Lo que más impresiona de Descemer es su capacidad para componer cualquier género”, agregó el sonero, que viajó acompañado por su esposa, la periodista Grisel Sande, autora de Eliades Ochoa, de la trova para el mundo (Ediciones Cubanas, 2011) una compilación de textos sobre su trayectoria.

Por su parte Descemer, que produjo los videos filmados en Cuba, reveló que escribió Preciosa a partir de una experiencia real, “cuando una paloma entró por la ventana de mi apartamento y se posó en el espaldar de mi silla”. En cuanto a la interpretación de Ochoa, destacó que la canción adquirió nuevos matices en su voz.

“Eliades disfruta la música como nadie, y en lo personal es un hombre muy sencillo. Pese a su fama, no ha perdido su esencia campesina”, expresó el autor.

Antes de que saltara a los primeros planos de popularidad con Buena Vista Social Club, premio Grammy 1997 en la categoría Mejor Musical Tropical por el disco homónimo, Ochoa integró varias agrupaciones de la isla, tales como el Quinteto de la Trova, el Septeto Típico Oriental y el cuarteto Patria, que aún dirige. Músico de formación autodidacta, su discografía abarca una veintena de trabajos y más de 30 colaboraciones con artistas tan conocidos como Bob Dylan, Luis Eduardo Aute, y el grupo Jarabe de Palo, entre otros famosos.

El cantante vive entre en La Habana y Santiago de Cuba. Anunció que en el próximo libro de su esposa relatará pasajes de su vida que hasta ahora “ni ella sabe”.

“Soy un músico de oído. Todo lo que he aprendido ha sido por mi cuenta, sin necesidad de ir a academias”, dijo Ochoa, que dio sus primeros pasos con la ayuda de sus padres, unos treseros del oriente de Cuba que le enseñaron a apreciar “la buena música cubana de los años 30, 40 y 50”, que andando el tiempo incorporó a su repertorio.

Al referirse a su experiencia en Buena Vista… el intérprete de El cuarto de Tula subrayó que tanto el impacto del disco como el éxito de las giras mundiales, le confirmaron que “la música cubana no tiene fronteras ni necesita visa para entrar a ningún país”.

El documental Buena Vista Social Club, dirigido por Wim Wenders, fue nominado al Oscar en 1999.

“Cuando apareció Buena Vista…se demostró ante el mundo que nuestros ritmos estaban más vivos que nunca”, subrayó Ochoa, que no establece diferencias entre la música cubana que se hace en la isla y la de Miami.

“Aquí he visto muchas agrupaciones de calidad. Lo que demuestra que los cubanos, independientemente de donde vivan, no han olvidado sus raíces”, afirmó Eliades.

Con respecto al veto a que son sometidos Gloria Estefan, Willy Chirino, Albita Rodríguez y otros artistas cubanos del exilio en determinados medios de Cuba, el intérprete de Píntate los labios María y El carretero no hizo comentarios. Pero sí dijo que le gustaría alternar con ellos. “Para mí sería una alegría que algún día pudiera compartir en un gran estadium con ellos y otros tantos que artistas que han puesto en alto la música de Cuba en el mundo entero”, dijo el sonero, que no se considera una leyenda “porque todavía me queda mucho por aprender”, ni piensa en el retiro.

“Me retiraré el día en que desaparezcan los escenarios. Pero lo dudo, porque seguiría cantando en las esquinas”, concluyó.

Tomado de El Nuevo Herald