foto: Tiempocubano.com

Anacaona: de quince en sus ochenta

Marino Luzardo | 2/AGO/2013

Conversación con Georgia Aguirre, directora de la agrupación femenina cubana más antigua

Hace unos días conocimos de algunas actividades por el aniversario ochenta de Anacaona. Quedamos en contacto con Georgia Aguirre, su directora, para adentrarnos un poco en la historia de esta emblemática agrupación y en la revitalización de la orquesta de la cual ella y su hermana Dorita son responsables. Conozca entonces más de Anacaona y las hermanas Aguirre en suenacubano.com.

¿De qué manera tu hermana Dorita y tú se acercaron a la música?

Estudiamos la carrera de música en el conservatorio Amadeo Roldan, saxofón y contrabajo como instrumentos, y nos graduamos en 1983. Pero desde bien chicas como a los siete u ocho años fuimos integrantes del grupo infantil Meñique que dirigía María Álvarez Ríos, eso nos sirvió de mucho para nuestra vocación musical y nos adentró en el mundo del arte.

¿Cómo llegan entonces a integrar Anacaona y qué condiciones encontraron al llegar?

Un año antes de graduarnos, mi hermana comenzó haciendo suplencias en el saxo a Yolanda Castro en Anacaona, y luego hizo la práctica preprofesional y fue ubicada en su servicio social en la orquesta. Yo también me presenté en una prueba para la plaza de pianista, que estaba vacante, justo al tiempo que me ubicaron en la escuela nocturna de Guanabacoa Fernando Carnicer, lo cual no me hacía mucha gracia, pues sería maestra de adultos. Entonces hice la prueba para aspirar a esa plaza de pianista en Anacaona y fui aceptada por Alicia Castro, la directora por esos tiempos.

Al llegar allí, solo teníamos 17 y 18 años, y las hermanas Castro eran bien mayorcitas ya, eran como nuestras abuelitas, parecían una pieza de museo. El trabajo que se hacía era muy didáctico y cultural, se tocaba en museos, asilos de ancianos, cárceles, escuelas y casas de cultura. Nos llevamos muy bien a pesar de las diferencias generacionales, pues creo que mi abuela y mi mamá nos criaron “a la antigua”, por lo que siempre fuimos muy respetuosas, disciplinadas y aprendimos mucho con ellas a querer la orquesta.

¿Hubo algún contratiempo que se interpusiera entre los intereses de ustedes y los de las integrantes ya establecidas?

Bueno no hubo contratiempo, solo las diferencias propias de la edad, pero siempre las resolvimos amigablemente, y sabíamos con claridad nuestro lugar como músicos de esta legendaria agrupación.

¿Y entonces cuándo resurge Anacaona con su nueva imagen?

En 1987, nos llamaron de la provincia de Cultura y nos explicaron que iba a ponerse en práctica una nueva ley de jubilación muy beneficiosa para todas aquellas personas mayores que estaban en el sector de la Cultura, y querían saber si a nosotras nos interesaba la idea de continuar al frente de la agrupación, ya que estaba declarada patrimonio; entonces dijimos que sí, que nos agradaba esa idea y que estábamos orgullosas de continuar y mantener la historia de esta agrupación, eminentemente femenina, que había puesto tan alto el nombre de Cuba. Claro, con la incertidumbre de nuestra poca experiencia y con el compromiso y la responsabilidad que esto nos ponía en las manos.

Ahí fue donde requerimos de la asesoría de Xiomara y Yolanda Castro, las más jóvenes de las hermanas, y nuestras más fervientes colaboradoras, quienes nos apoyaron en todo momento. Entonces en diciembre de 1987 se acogieron a la jubilación las hermanas Castro y comenzamos a escoger las otras jóvenes egresadas que estuvieran dispuestas a enfrentar este reto, y a diseñar el repertorio con el que nos quedaríamos y la nueva imagen de la orquesta, ya que eran nuevos tiempos y requerían nuevos desempeños en cuanto a arreglos musicales, vestuario, por ejemplo —una arista que sobre todo por estos días es tan importante—,  hemos contado con la asesoría de Rogelio Conde, quien trabaja con nosotras desde hace más de veinte años el maquillaje y la peluquería, y con muchos diseñadores como Abraham, José Manuel, etc; quienes han diseñado para nosotras en diferentes oportunidades. En febrero de 1988 nos audicionamos en la Ignacio Piñeiro (la empresa a la cual pertenecíamos por aquel entonces), fuimos aprobadas y comenzamos a laborar oficialmente en el mes de marzo, inaugurando el Papas’ de la Marina Hemingway, un sitio turístico.

¿De qué manera has podido lidiar con los cambios de las intérpretes en la agrupación?

Por suerte, nuestra agrupación es una de las más estables del país, pero ciertamente ha tenido cambios en diferentes temporadas, unos por intereses musicales y otros por la dialéctica de la vida, que nos pone razones a veces personales de ambas partes (músico-dirección o viceversa). Pero en el caso de las cantantes, que son las que más reconoce el público, hemos tenido desde el 88 hasta la fecha varias, entre las cuales sobresalen Lucrecia Pérez, Virginia Quesada, Arahi Martínez Carranza, Verónica Velasquez, Yoanna Álvarez, Yanet Rodríguez, Eilen Remon, mi hermana Dora y Bárbara Zamora; siendo estas dos últimas las veteranas en esta plaza. Creo que con cada integrante nueva la orquesta se nutre mucho de nuevos bríos y perspectivas que nos enriquecen mutuamente, pues Anacaona les ha aportado muchos retos y nuevas experiencias a cada una de ellas.

En los últimos tiempos la imagen de Anacaona resulta más atrevida y a eso hay que sumarle también canciones muy pegajosas. ¿Qué autores colaboran con el repertorio de la agrupación?

Osmani Espinosa y Osvaldo Montero son los más jóvenes compositores que se han acercado con su obra para poner en práctica una sonoridad diferente y nuevos ritmos que están muy acordes con los tiempos que corren, sin abandonar la tradición y nuestro compromiso con la música cubana al que no renunciaremos jamás, pero la dialéctica se impone y de ello depende que nuestra octogenaria agrupación se vea fresca cada día.

¿Proyectos más inmediatos de la orquesta?

Acabamos de grabar el CD De Cuba soy con el sello Colibrí, que nació a partir de un concierto homenaje por el Aniversario 80, el pasado 27 de octubre. Es un resumen antológico de lo más significativo de nuestro repertorio y cuenta con invitados de lujo: Lourdes Torres, Argelia Fragoso, Xiomara Laugart, Laritza Bacallao, Mayco D' Alma, Jorge L. Chicoy, Yissy García Calzadilla y El Panga. En este fonograma asumí la producción musical junto a Reynaldo Aguirre, excelente arreglista con quien trabajé en el disco anterior y próximamente también realizaré la producción musical, junto a Osvaldo Montero, de un disco más comercial con Bis Music. Igualmente estamos trabajando a lo largo y ancho del país en las fiestas populares y las festividades del verano, y fortaleciendo una campaña promocional de nuestro trabajo con la elaboración de nuevos videoclips.

Quisiéramos presentarnos más en la capital, pero no hemos logrado todavía ningún espacio sistemático. Eventualmente nos presentamos en las Casas de la Música. Estaremos en los carnavales de La Habana, y de muchas otras provincias, también en algunos espacios de la Televisión de Verano y en el Coppelia, para cerrar el verano, así como en algunas TRD, cadena que nos invitó nuevamente a participar en las actividades que ofrecen veraneen esta etapa vacacional.

Agradecemos sobremanera a Georgia Aguirre que nos haya dedicado parte de su escaso tiempo y seguiremos pendientes del trabajo de una orquesta que nos ha puesto a bailar durante ochenta años, demostrando que de manos de mujeres también el ritmo suena cubano.