foto: Cortesía de la periodista

Álvaro, el regalo más preciado de Enid Rosales

Adnaloy Hernández Rodríguez | 12/MAY/2018

La tresera conversa sobre cómo ser madre cambió su manera de ver la vida y de crear música

Entre gorjeos, sonrisas a encía descubierta y algún que otro llanto –porque extrañaba a mamá-, transcurrió esta entrevista especial por el Día de las Madres, con la tresera y compositora cubana Enid Rosales, quien hace tres meses dio a luz al pequeño Álvaro, un niño feliz y risueño.

“Es un regalo que me ha dado la vida y lo estoy disfrutando muchísimo”, afirma complacida, como quien sabe que ha traído al mundo la obra más importante de su vida.

El placer fue doble al conocer a Nancy, una mujer dulce y amorosa a quien su hija reconoce como el pilar más importante de su carrera en la música.

“Ojalá yo pueda educar a mi hijo como mi madre me educó a mí. Desde niña, me hablaba y cantaba mucho. Quizás por eso, decidí aventurarme en este camino.

“Los estudiantes de música somos muy sacrificados, debemos estudiar mucho y es difícil si no tienes a alguien que te respalde, que te lleve a la escuela e, incluso, te obligue a estudiar cuando sientes ganas de jugar porque eres solo una niña. Tenemos una relación maravillosa y es la persona detrás de cada uno de mis logros”, reconoce orgullosa Enid.

Hace tres meses la vida le premió con igual regalo, solo entonces entendió la grandeza de ese amor que le profesa su madre. “Ahora considero mucho más a mi mamá”.

Confiesa que nunca olvidará cuando pusieron a Álvaro por primera vez en sus brazos. “Fui cesárea. Me lo trajeron al rato y recuerdo que le di dos besitos. Me emocioné tanto que se me salieron las lágrimas. Sin dudas, es el momento más importante de mi vida”.

De su tiempo con el pequeño, disfruta mucho la lactancia. “Cuando está tranquilo, de pronto me mira y se ríe; o le canto en la cuna, gorjea y me regala una sonrisa como si entendiera todo mi cariño. Todos los momentos con Álvaro son únicos”.

Para la autora de “Brisa Pasajera”, ser madre cambia las prioridades de cualquier mujer. “El niño se convierte en lo más importante. Te vuelves más sensible, más humana, más amorosa. Cambia el modo de ver la vida y a otros niños, todos me parecen familiares. Es un grado de ternura muy grande”.

“¿Lo mejor de ser madre? Todo. Su mirada, su cariño. Cuando está llorando, lo cargo, él se calma y me percato que es mamitis, como decimos en buen cubano. Contemplarlo mientras duerme plácidamente en mis brazos”.

Ser un hombre de bien es el mejor consejo que la joven tresera le daría a su hijo, además de sereno, valiente y estudioso. “Pero sobre todo, qué esté siempre lleno de amor para él mismo y para el resto de la humanidad”.

La maternidad no solo influye en la cosmovisión de Enid Rosales, también en la manera de crear música y en los futuros proyectos. “Dediqué un tema a mi madre en mi disco más reciente “Dentro de mí”. Se titula “Eres mar” y es uno de mis preferidos. Quiero hacer un álbum para niños, ya tengo algunas canciones pensadas”.

En una próxima entrevista, Enid Rosales prometió conversar sobre la promoción de su nueva producción, su participación en la banda del programa televisivo “La Colmena TV” y su inclusión como tresera en un álbum de duetos que el cantante salvadoreño Álvaro Torres –muy conocido y apreciado en Cuba- graba con artistas cubanos en la Isla.

Hasta entonces, Feliz Día de las Madres a Enid Rosales, a su mamá Nancy, a todas las madres cubanas y del mundo.