foto: Facebook Oficial de Kandy Marin

Kandy Boy, el Chamaquito de Oro de la música urbana

Adnaloy Hernández | 27/DIC/2016

El joven intérprete y compositor conversa sobre los primeros pasos en su carrera y anuncia nuevo camino junto a La Oficina Secreta.

Ante la encrucijada de dedicarse a jugar fútbol o cantar, el joven Liván Marín Acosta –conocido artísticamente como Kandy Boy- escogería la segunda opción, que lo llevaría a interpretar los géneros más urbanos de la música.

Nació y creció en la habanera barriada de Lawton, siendo un adolescente partió a vivir a Panamá, donde enriqueció su acervo musical. Tres años más tarde regresó a la Isla, “porque Cuba es mi tierra y mi sangre –declara-. Mientras persigas tus verdaderos sueños, puedes alcanzarlos y ser de los mejores. Esa es mi meta en la música de mi país”.

De la asociación con un amigo surgió el dúo Candy Boys. “Al final no cantamos, pero él creó el nombre y le pregunté si podía asumirlo. Estuvo de acuerdo y así surgió Kandy Boy –ahora escrito con K- que representa una denominación y no un significado. Pues no es que sea el chico caramelo”, explica risueño.

También le acompaña el eslogan “El Chamaquito de Oro”, con el cual quiere “que muchas personas se identifiquen”.

El pop y el hip hop son ritmos que despiertan preferencias en Kandy. Aunque disfruta y afirma escuchar todo tipo de música, tomó la decisión personal de defender la urbana. “El reggaetón ahora mismo es un boom, a pesar de la polémica que le rodea. Si lo haces bien y de corazón, puedes llegar a ser un buen artista y un ídolo del público”, considera.

De estos géneros salen sus referentes musicales. Entre ellos destaca a Jay Balbin, Daddy Yankee, Maluma y Snoop Dog; quienes “poco a poco han trazado el camino a seguir en ese tipo de música”, a criterio de Kandy.

En sus tres años de carrera, el joven intérprete y compositor cuenta con su primer disco oficial, que salió con el título Pandora, bajo la producción de la Célula Music. Al álbum pertenecen los primeros temas importantes: “Aprendí de ti”, junto a El Chacal, y “Tras de ti”, con El Príncipe.

Desde pequeño compone sus propias canciones y confiesa que -al principio- eran “malas”. Asegura que En la actualidad le es más fácil entender los pensamientos de las personas y así puede componer, un proceso creativo al que define como “difícil”.

Pero él tiene sus “trucos”, situaciones que siempre le motivan crear su música. “Me encierro en mi cuarto y prohíbo que alguien me moleste en horas. También salgo en las noches a caminar por las calles. Así me llegan mejores ideas y melodías”.

Trabajar duro es la filosofía de éxito de Kandy Boy. “Muchos se dedican en el mundo a la música y –específicamente- al reggaetón. Para sobresalir hay que ser diferente, poner más empeño, enfocarte más y visualizarte entre los buenos artistas”.

En estos momentos se unió al compositor y productor Osmani Espinosa, con el propósito de colaborar en un fonograma futuro con el sello de La Oficina Secreta y Planet Records.

El primer single se titula “Se va conmigo” y ya trabajan en otros como “Animales” y “La fiesta me enreda”. Sobre estas novedades volveremos en una próxima entrevista.

Las aspiraciones son grandes para el nuevo año: “Llegar al Cubatón en Miami. Me gustaría estar ahí y compartir con mis colegas cubanos. Deseo que mi disco sea un éxito y que el amor de mi madre nunca se acabe”.

A sus seguidores Kandy Boy deseó “un feliz 2017 y que todo sea prosperidad para ustedes”.