foto: Tomada de latingrammy.com

Johnny Ventura: "uno de mis grandes sueños era venir a Cuba”

Marino Luzardo | 8/JUL/2015

El Rey del Merengue habla de su cercanía a la música y los músicos cubanos

Con alegría recibimos la noticia de que Johnny Ventura, el Rey del Merengue, estaba en Cuba. Su voz y sabrosura se hicieron sentir en el Teatro Heredia de Santiago. De visita en la capital cubana, donde ofrecerá un concierto este fin de semana, aprovechamos su presencia en el programa Al Mediodía, de la televisión, para conversar con este grande de la música latinoamericana.

Es graduado de derecho. ¿Ha ejercido la profesión?

Eventualmente subo al estrado, pero más que nada lo estudié para ampliar mis horizontes culturales, no con intención de litigar. También lo hice porque le debía una carrera a mi madre que tanto luchó conmigo para que eso sucediera. Quise ser arquitecto y no se pudo por los bajos ingresos en mi casa, entonces cuando fue posible me hice abogado.

¿Qué impresiones se ha llevado de este viaje a Cuba?

Desde niño uno de mis grandes sueños era venir a Cuba. He dicho en múltiples ocasiones que las emisoras de radio de Cuba entraban en Santo Domingo como emisoras locales. Radio Habana Cuba, Radio Progreso y otras más se escuchaban en los hogares dominicanos para llenarnos de Cuba, era como si viviéramos en este país. Y la música hecha en esta, la Mayor de las Antillas, ha influido todo el tiempo en mi vida y mi carrera.

¿De qué manera conoció a Benny Moré?

Le hice coros en el año 1958 en una actuación suya en Santo Domingo. Era mi ídolo pero aun yo no tenía conciencia de lo que representaba esa cercanía, era muy joven para valorar una oportunidad como esa. Me regaló una partitura de "Como Arrullo de Palmas", que conservo como uno de mis más grandes tesoros. Años más tarde, a finales de los setenta, le dediqué un disco de sones.

¿Es cierto que antes de merenguero quiso ser bolerista?

Sí. Soy un cantante romántico frustrado. Porque aunque bailaba con mucho swing, la música suave me encantaba. Pero en la escuela de canto y música, el profesor y director me dio un consejo sano que siempre agradeceré.

Me dijo: "si sigues cantando música romántica vas a tener que competir con centenares de artistas que asumen ese género, de lo contrario, si decides cantar merengue solo tendrá que competir con Joseíto Mateo", y me pareció que el camino era mucho más corto.

¿Fue difícil llevar el merengue a los salones de baile?

El merengue nació en los campos de batalla por la liberación de República Dominicana y se refugió en el campo, para entrar a la ciudad le costó mucho trabajo hasta que se logró. Luego, nosotros tuvimos la suerte de masificarlo y que la gente lo bailara libremente. Por eso contamos la historia con tanto cariño, porque el merengue es para nosotros como si fuera un ente viviente.

¿Quién le puso a usted el sobrenombre de El Caballo Mayor?

Eso nace de las carreras de caballos que en República Dominicana eran muy populares por aquella época cuando surjo como artista. Al crear el Combo Show tuvimos un debate con el Gran Combo de Puerto Rico y la gente en medio del debate musical coreaba: “ese es el caballo”, en alusión a mi persona y así se me quedó eso de El caballo Mayor.

¿Cómo marcha el disco junto a Tony Ávila?

Justo ayer fui a los estudios de Edesio Alejandro para ver cómo va quedando el material y me quedé impresionado ante tanta profesionalidad. Estoy muy entusiasmado, como te dije la música cubana resulta parte inseparable de mi vida y Tony me ha dado la oportunidad inmensa de hacer algo junto a él, espero que guste mucho. Es como venir a bailar a casa del trompo, pero lo hago con mucha humildad, créanme que es así.

Siendo la figura que es, imagino que muchos querrán compartir discos y escenarios con el Rey del Merengue. ¿Cómo decide con quien hacerlo?

Tiene que ser algo peculiar, diferente. Eso es lo que me gusta, compartir con cantantes que tienen un sello propio, como es el caso de Elaín y Tony Ávila, con quienes ha surgido una química muy especial a la hora de trabajar. Me interesa, además, que sean buenas personas, eso es muy importante para mí.

Su hija es la manager internacional de Elaín, con quien compartirá escenario este fin semana en el Karl Marx. ¿De qué forma nace esta amistad y que han preparado para el concierto?

Existe una admiración recíproca. Y todo empezó una noche en New York, donde se celebraba una gala de una gran cadena de televisión. En el elenco estaba Elaín, y nada más comenzó a cantar todos nos volvimos hacia él. Luego me le acerqué y le dije que me había gustado mucho su actuación, lo felicité y a partir de ese momento surgió una amistad que me honra.

Es prácticamente parte de nuestra familia, como mi hijo menor. Vive componiendo música es un manantial inagotable y me satisface mucho tenerlo cerca, ya se están dando los toques finales a nuestro disco.

Por eso, tenemos tanta expectativa con el concierto del Karl Marx, estamos ansiosos de que el público cubano disfrute de nuestra actuación a la que se unirá también Tony Ávila. Serán los días 10 y 11 de julio. Allí les esperamos.

Oportunidad de oro para no desperdiciar. Reserve su localidad y disfrute al máximo de este espectáculo que ofrece la fortuna de ver en la misma escena a dos jóvenes que se han ganado la confianza necesaria para galopar junto a El Caballo Mayor, cuyo trote sostenido por el camino de la música, también suena cubano.