foto: suenacubano.com

Felicidades Elena

MARINO LUZARDO | 1/MAR/2013

Digno homenaje a la señora sentimiento, Elena Burke, tuvo lugar en la la Sala Covarrubias del Teatro Nacional la jornada anterior. !Felicidades Elena!

Desde hace algunos años el 28 de febrero se celebra en disímiles escenarios el cumpleaños de una de las más grandes intérpretes de la canción cubana y universal. Nació ese día del año 1928 con el nombre de Romana Elena Burgues González en la Habana, pero todos la conoceríamos como Elena Burke.

Desde el comienzo su carisma y peculiar voz comenzaron a llamar la atención de los más exigentes en materia musical y se le abrieron diferentes puertas para entrar en agrupaciones como Las Mulatas de Fuego y los cuartetos de Facundo Rivero, Orlando de la Rosa y las D’Aida destacándose en este último por su versatilidad a la hora de asumir los diversos géneros de la música nacional y extranjera.

En el año 1958 comienza su carrera en solitario y de esta manera se inicia un camino lleno de gloria para nuestra cultura. Los más afamados compositores de todas las épocas la buscaban: Piloto y Vera, Pablo Milanés, Jose Antonio Méndez, Frank Domínguez, Portillo de la Luz, Vicente Garrido y Martha Valdés por solo citar algunos. Precisamente Martha Valdés en un escrito a propósito de la desaparición física de Elena, expresó que para los creadores resultaba satisfactorio y difícil entregarle una canción a Elena; satisfactorio porque la colocaba en una dimensión extraordinaria y difícil porque luego casi nadie se iba a atrever a cantarla.

De ella expresó el musicólogo Odilio Urfé: “Elena Burke representa el caso de una intérprete vocal que después de cultivar con éxito singular todas las expresiones genéticas de nuestra música popular, se afianza en el caudal de la canción moderna cubana dominando un vasto repertorio que comprende las tres últimas décadas, hasta escalar la cima de la interpretación más decantada con ese estilo tan íntimo como profundo del cancionero criollo”.

Ayer la Sala Covarrubias del Teatro Nacional sirvió de escenario para celebrar el cumpleaños de Elena Burke. Allí estuvieron sus colegas de siempre cantando los temas que ella inmortalizó y de que alguna manera han marcado sus carreras. Siempre desde el respeto y la admiración fue muy bien recibida la presencia de Beatriz Márquez, Anaís Abreu, Vania Borges, Argelia Fragoso, Olga Navarro, Eduardo Sosa, Miguel Angel Céspedes, Coco Freeman, y Dayron Ortega y Juanito Martínez en la guitarra. Cada uno dejó muy claro con su actuación lo que representa para ellos Elena.

Pero la mayor sorpresa, inimaginable para muchos, fue la aparición en los minutos finales, de su hija Malena Burke, no puedo describir con palabras la forma en la que el público la recibió. Luego de veinte años sin cantar en la Habana, Malena llegó prácticamente directo desde el aeropuerto a la Sala Covarrubias, pues trámites burocráticos impidieron que llegara antes. La tensión propia del reencuentro, el cansancio obvio y la incertidumbre de lo que encontraría al subir a las tablas, no hicieron mella para que brillara con toda su luz. Se entregó plena a todos los allí presentes, cantó con el alma a su madre en el día de su cumpleaños, poniendo en la cima el apellido que lleva y mostrando con orgullo cuanto de su progenitora hay en su proyección y manera de cantar. Si les soy absolutamente sincero puedo afirmar que de vez en vez nos pareció ver nuevamente en el escenario a nuestra señora sentimiento.

Hay que agradecer sobremanera los esfuerzos de la señora Nisia Agüero, Premio Nacional de Cultura Comunitaria y entrañable amiga de Elena para que esto pudiera suceder, la dirección artística la llevó el maestro Efraín Sabás y la musical fue de Demetrio Muñiz. La TV cubana estuvo presente y ojalá transmita íntegramente esta fabulosa iniciativa.

En fin, un cumpleaños por todo lo alto celebrando los 85 años de Elena Burke, mujer de estatura profesional inmensa, quien nos enseñó que, estés donde estés, siempre te recordarán en esta tierra, si tu legado suena cubano.