foto: Vistar Magazine

Memorable concierto Abrazos, de Ivette Cepeda en el Teatro Mella

Octavio Borges Pérez/AIN | 31/AGO/2015

Auténtica y honesta en la escena, se ganó la complicidad inmediata del público, que la acompañó coreando algunas de sus canciones y numerosos espectadores salieron a los pasillos a tirar uno que otro pasillo.

Ivette Cepeda tituló Abrazos su concierto de este sábado y hoy domingo, en el Teatro Mella, porque –destacó- quería que todos al regresar a casa llevaran algo perdurable y lo logró con creces.

Auténtica y honesta en la escena, se ganó la complicidad inmediata del público, que la acompañó coreando algunas de sus canciones y numerosos espectadores salieron a los pasillos a tirar uno que otro pasillo.

Momento estelar fue cuando invitó a Tony Ávila y juntos cantaron un hermoso bossa nova que dejó a los presentes con deseos de escuchar más de ellos dos.

También hubo un homenaje para Juan Formell y espacios muy sobresalientes cuando se hizo acompañar por la joven arpista Martha Rodríguez, por Enid Rosales en el tres o por la dirección del maestro Rafael Guedes quien hizo sonar a los grupos Frasis y Reflexión como un único y afinado instrumento.

Pepe Hevia, el cual dirigió artísticamente el espectáculo, sacó gran partido a cuatro bailarines de la compañía Danzabierta y el Ballet Nacional de Cuba, así como también de las proyecciones en una gran pantalla que resultaron apoyatura adecuada para las canciones de Ivette, una intérprete de la casta de las grandes, que conmueve hasta las lágrimas o provoca carcajadas cuando la pieza que canta lo requiere.

La artista hizo un recorrido por su discografía, una suerte de canciones que cualquiera podría suscribir como personal banda sonora para los momentos especiales de la vida, porque está constituida por títulos que han hecho época y se ajustan como anillo al dedo a su estilo.

Confesó que siendo pequeñita cuando quería escapar de alguna tarea que no le gustaba, tomaba una lata de leche condensada vacía con un cordelito y se ponía a cantar, sobre todo canciones de Sonia Silvestre a quien admira mucho.

En homenaje a la desaparecida gran cantante dominicana cantó un fragmento de "Abrázame" fuerte, acompañada por el inmenso coro del público que también la secundó en "La masa", de Silvio Rodríguez o su espectacular "Alcé mi voz", compuesta por Roly Rivero.

Como adelanto de su próximo disco regaló "Nana del adiós", compuesta por Karel García, cuyo texto se entregó al público a la entrada.

Disfrute a tope resultó Abrazos y también para Ivette, quien tiene el carisma de esa maestra de escuela que no ha dejado de ser y se gana a los demás a golpe de sinceridad y de un especial carisma que la hace llegar directamente al alma del que la escucha.

Tomado de la AIN

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