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La adrenalina musical de Ernesto Blanco

Adnaloy Hernández | 8/OCT/2016

El joven guitarrista comenta cuánto disfruta cantar, componer y tocar su instrumento.

El azul marino que rodea a la ciudad donde nació el 15 de diciembre de 1985, es el color preferido del guitarrista habanero Ernesto Blanco, quien asegura ser “un sagitario en estado puro”.

Desde pequeño, sus padres incentivaron su talento por el arte. “Empecé a estudiar música con solo siete años de edad, pero eso no impidió que tuviera una niñez normal. Fui muy travieso”, refiere a los lectores de Suenacubano.

Cambiar de imagen ha sido un proceso directamente proporcional a la evolución discográfica del menor de los hermanos Blanco. “Ahora me dejo crecer el pelo, parecido a la onda que tenía cuando saqué mi primer disco, Kilómetro Cero.

El joven afirma que es bueno estar a la moda pero sin perder tu esencia estética, ni darle más importancia de la que merece. “Quien eres va por dentro, no lo define la forma en que te vistas”.
Prefiere la comida bien cubana: “un plato de arroz congrí, yuca con mojo, ensalada de tomate y lechuga, además de la carne cocinada al estilo ropa vieja”.

Ernesto no sigue un método específico para componer. La inspiración le sorprende cuando menos la espera. “Viendo una película en la madrugada, al salir de un concierto o de una obra de teatro. A veces se me ocurre un título y comienzo a trabajar a partir de él”.

Pararse en un escenario ante miles de personas no es el momento más gratificante de un músico, según el guitarrista, y sí “terminar una canción y que te guste”.

Confiesa que sus canciones son un reflejo incondicional de su personalidad. “Soy una persona directa, un cubano de a pie a quien le gusta caminar por las calles y que le pregunten qué está componiendo. Creo que el público distingue cuando eres un artista sincero o un fantoche”.

El tema “Dentro de ti”, incluido en el álbum debut Kilómetro Cero, reafirmó la voluntad de Ernesto Blanco de defender sus propias composiciones, a partir del año 2007.

Uno de los más polémicos, “Reina de la noche”, le abrió “puertas increíbles”. A ellos se suman otros preferidos como el mambo “Baila conmigo”, “La buena suerte”, que comparte con el angolano Orland Max, y “Graba tu hombre”, junto a Leoni Torres.

“Recientemente revivió el tema “Adrenalina”, por la reposición de la serie de igual nombre en la Televisión Cubana. Lo piden mucho en los conciertos”, señala.

El amor cautiva una y otra vez a su inspiración y se convierte en el centro de sus más conocidas canciones. Trasmitir y educar a través de temas musicales ha incluido al artista en campañas contra la violencia contra las mujeres y las niñas.

“También escribo sobre temáticas sociales y denuncio especialmente el maltrato a los animales. Mi cariño por ellos es una herencia familiar. Me encantan los perros, tengo un husky siberiano y uno sato que recogí en la calle”.

La música es algo grande para Ernesto Blanco, quien siente que si solo se dedicara a tocar su instrumento, se perdería la oportunidad de cambiar de óptica y experimentar desde la composición, la interpretación y la producción musical. “Es como servirte en una mesa buffet musical; una retroalimentación que no aburre y me permite ser mejor cada día”.

Las sensaciones que le provoca tocar la guitarra son comparables a ese momento más sincero que puede compartir con la mujer de su vida. “Es un instrumento increíble. Lo veo como el sable samurai de los guerreros japoneses. Puedo cantar, componer y producir, pero la guitarra es mi escudo, mi más fiel compañera”.