foto: Facebook de Aned Mota (esposo de Haila)

"Haned es el hombre de mi vida"

Adnaloy Hernández Rodríguez | 12/MAY/2018

Haila María Mompié comparte su orgullo de ser madre y qué disfruta más en compañía de su hijo

Una emoción única e indescriptible sintió la intérprete cubana Haila María Mompié, cuando pusieron por primera vez en sus brazos a su hijo Haned Mota Mompié, hace 17 años. Cuenta que rompió en llanto, inmersa en una sensación de pertenencia y de entrega, por ese pedacito suyo que le acaban de sacar de adentro.

Sin poder apartarse del orgullo –como toda madre amorosa-, Haila conversa sobre el gran universo de la maternidad, su dedicación infinita y de cómo ha transformado su música, un camino que también escogió Haned, para suerte de quien le regaló la vida.

¿Cuánto influyó su madre en la mujer, la madre y la artista que es hoy?

He tenido la suerte de tener varias madres. La que me engendró y me tuvo, y mis dos abuelas. Fui criada por ellas. Viví muchos años con mi abuela materna, y luego vine a La Habana con la paterna. Qué privilegio contar con esos grandes amores.Hay un refrán que dice: Hija eres, madres serás. No lo entiendes cuando eres pequeña hasta que Dios te bendice con un hijo y solo entonces comprendes las penas, alegrías, desvelos, amores y desamores que pasamos en la crianza de los hijos. Nunca pierdes esa esencia. Se es madre siempre, en todo momento.

¿Qué es ser madre para usted?

Cuando me embaracé, deseaba un varón. Las personas dicen que son más de mamá, y yo quería un amor solo para mí. Puedo afirmar, sin dudas, que es el más bonito que he experimentado en mis 44 años de existencia. El más puro, el más sano, el más honesto, el más verdadero. Haned es el hombre de mi vida.

¿Qué cualidad aprecia más de su hijo y qué disfruta hacer junto a él?

No es una pregunta fácil porque todas las madres hablamos bien de sus hijos. Haned está viviendo la adolescencia, una de las etapas más difíciles, en la que se es o no se es. Pero es un niño extremadamente cariñoso, entregado y dadivoso. Si le caes bien, te come a besos y puedes asegurar que has conquistado una parte de su gran corazón.

Han compartido momentos importantes y especiales ¿Cuáles recuerda con mayor cariño?

Han sido muchos pero ahora viene a mi mente la primera vez que me acompañó fuera de Cuba. Fuimos solos los dos y le dije que íbamos rumbo a Santiago de Cuba. Tenía como ocho años de edad.
Llegamos al aeropuerto de Cancún, México, y cuando le dije donde estábamos, abrió los ojos de una manera tan bonita. No sabía qué hacer.

Otra experiencia que me cautivó fue su audición en la Fiesta del Tambor. Haned es un niño atrevido y audaz. Un buen día comparte conmigo su deseo de presentarse en ese concurso. Repliqué: ¿Cómo? Tenía cerca de 11 años en ese momento y llevaba dos estudiando música.

Recuerdo que llegué de viaje expresamente para su actuación. Las lágrimas se me salían al verlo. La mayoría de los músicos allí me preguntaban por qué la emoción, imagina, todos éramos amigos bien conocidos, a quienes les he visto crecer. Pero a ninguno les comenté con antelación que aquel muchachito era mi hijo.

Su audición fue espectacularmente impecable mientras yo seguía llorando como niña chiquita, muy orgullosa de lo que hacía. Empezaron a preguntarse quién era y por qué me emocionaba de tal manera. Entonces empecé a decir: Es mi hijo, es mi hijo. Haned llegó a la final y ocupó uno de los primeros lugares. Fue regocijante. Me sentí feliz de verlo triunfar.

¿Cómo influye ser madre en su carrera musical? ¿Cuánto cambió la forma de ver la vida y de hacer música?

He alcanzado una gran madurez musical, profesional y espiritual. Según pasan los años nos suceden tantos eventos en la vida, que para bien o para mal, siempre influyen y nos cambian. La maternidad es de los más importantes. Adquieres otra óptica y a partir de ese momento, hay cosas que no quieres, no puedes o no te atreves a hacer.

¿Lo mejor de la maternidad?

Mi hijo y todas las alegrías que me ha dado. Yo no vuelvo a parir nunca más. No es que haya pasado una mala maternidad sino que es complicado para mi carrera. Son nueve meses que debo cuidarme doblemente. Tener cuidado por dónde camino, limitarme a bailar. Son varios los inconvenientes que, a la vez, te hacen feliz porque estás trayendo a un ser humano hermoso al mundo.

¿El mejor consejo que le daría a su hijo?

Que sea siempre un hombre de bien, mirando con buen ojo y hacia adelante.

¿Y el mejor consejo que le daría a otra madre?

Velar bien de cerca a los hijos, pero con mucho amor. Hemos venido al mundo a que nos llenen de amor. Yo pienso que el amor cura y logra salvar a los hijos.

Antes de despedirse, Haila aprovechó la oportunidad para enviarles un gran beso a las madres a través de Suenacubano.com. “Mi cariño se desborda para ustedes, deseándoles un día espectacular, sobre todo, rodeadas de mucho amor. Que Dios las bendiga y gracias por hacer crecer a la humanidad, dándole vida a seres humanos tan maravillosos”.