foto: Tomada del Facebook Oficial de la artista

Zunilda de todo corazón

Marino Luzardo | 17/JUN/2014

La cantante cubana Zunilda Remigio, nominada al reciente Cubadisco por el CD A mi tierra, conversa sobre varios temas…

Hace unos días trabajé con la cantante Zunilda Remigio Sumerville en la Gala de Clausura de Cubadisco y se me mostró como una fiel lectora de nuestro sitio. Aprovechamos el momento para conversar de varios temas de los cuales les pongo al corriente.

Te diste a conocer al gran público con el disco Es que soy yo. ¿Antes de este material, quién era Zunilda?

Zunilda era una profesora de Geografía que, sin mayores pretensiones, decidió abandonar el aula e ir tras su sueño de interpretar canciones por los años 80. Como tenía hábito de estudiar, hice lo mismo con la música. Estudié en la escuela de música Ignacio Cervantes y en el centro de producción musical del ICRT Rafael Somavilla. Cursé canto, teoría, solfeo, actuación, entre otras disciplinas; con profesores como Luis Carbonell, Verónica Lynn, José Antonio Rodríguez, Juan Elósegui, Jorge Luis Pacheco, Argelia Fragoso, Enriqueta Almanza, Gladys Puig, Ángela Norbel; en fin, con muchas personas buenas.
Surgí de una generación imprescindible, con los mejores eventos del país y los mejores espectáculos nocturnos y de teatros de Cuba, así como de televisión. Me refiero a Todo el Mundo Canta, aunque no participé, sí me forme con ellos y trabajábamos juntos.

Antes de grabar el CD Es que soy yo, tributo a Elena Burke, con el sello EGREM, fui figura de los espectáculos del Habana Libre, Capri, Tropicana,  Riviera, El Cortijo, Habana Café y otros espacios.

Debo decirte, además, que soy fundadora del festival Boleros de Oro. Este 2014 estoy cumpliendo justamente 30 años de carrera artística, y qué bueno que coincide con la nominación del disco A mi tierra, bajo el sello Colibrí.

También me di a conocer internacionalmente en diferentes destinos con diversos formatos en Curazao, Aruba, San Martín, en el primer Festival de Jazz del Caribe, con figuras emblemáticas como Chucho Valdés, Ernán López-Nussa, Mayra Caridad Valdés. Canté en Canadá, Francia, Jamaica, Bulgaria, específicamente en el Palacio de la cultura de Sofía. Mi trabajo ha sido reconocido con la Medalla Raúl Gómez García del Sindicato de la Cultura.

Es que soy yo rendía también homenaje la Burke. ¿Quién fue Elena para ti?

Elena es amiga, compañera, buena persona, maestra de muchos y de todos sin ni siquiera proponérselo. Me alegra que Joaquín Betancourt y yo, conmovidos por su deceso en el 2004, decidiéramos, con la ayuda en el repertorio de su última pianista acompañante, Alina Torres, hacerle un disco tributo. Lo promocioné mucho y eso sirvió para que se empezara a cantar todo su repertorio. Creo que a otras grandes como Moraima Secada se le debe también un tributo similar.

Ahora estuviste nominada al Cubadisco con A mi tierra, bajo el sello Colibrí. ¿Cómo defines esta nueva producción y quiénes colaboraron contigo para confeccionarla?

Esta nominación es una gran victoria en mi carrera y un inmenso compromiso, se trata de un disco de nada menos que 16 temas, donde defiendo nuestras raíces musicales, las nacionales y también las del Caribe, pues eso somos. A mi tierra posee una gran complejidad técnica, pues cuenta con diferentes formatos, géneros y coros, tanto de niños como de adultos. También hay diferentes orquestadores o arreglistas como Michel Herrera, Emir Santa Cruz, Ronier Alfonso y Joaquín Betancourt, quien además hizo la dirección musical y producción del mismo. También cuenta con un bonus track grabado en los estudios del maestro Frank Fernández a piano y voz, que constituyó para mí un verdadero reto, y del cual estoy muy satisfecha.

El trabajo de repertorio fue inmenso y agotador. Conté con la guía del productor Jorge Rodríguez, de Gladys Puig, y de Joaquín Betancourt. Por su puesto, en mi búsqueda e investigación y las enseñanzas de géneros como el afro tuve la ayuda de quien solo podría venir, el maestro Luis Carbonell. También constituye un homenaje a las mujeres líderes en la música del Caribe como Celeste Mendoza, Celia Cruz, Martha Jean Claude, Miriam Ramos, Merceditas Valdés, Celina González, Sara González entre otras.

También aparece una composición mía y números inéditos, junto a los de la joven cantautora Ivette Letusé. Invitada también está en este fonograma María Victoria Rodríguez, con quien interpreto a dúo “Guarapo pimienta y sal”.

Agradezco mucho a los músicos que hicieron posible este proyecto, todos de primerísima línea. Como ves, se trata de un gran trabajo hecho con mucho rigor, hasta los técnicos e ingenieros fueron magníficos profesionales que merecen todo mi respeto y agradecimiento. Hice un homenaje humildísimo a mi tierra desde el corazón y con el corazón, para que haya un referente en nuestra música de géneros que se están perdiendo. El disco A mi tierra es una obra inmensa, la nominación es de todos los que participamos. Yo solo fui la voz, un instrumento más, y formará parte de mi vida y mi carrera por siempre. Es para mi pueblo y otros pueblos que les guste nuestra música.

¿Cuéntanos lo que representa para ti compartir la vida con el maestro Betancourt?

A Joaquín Betancourt lo conozco hace casi treinta años. Tuve la suerte de trabajar con el emblemático grupo que dirigía, Opus 13, pues pertenecíamos a la misma empresa artística, la Antonio María Romeu.

Compartir la vida con él me depara mucho estrés, porque es un músico que siempre anda inmerso en muchos proyectos a la vez, y yo también debo atender los míos. Pero al final todo sale. En nuestra relación hay mucha complicidad, apoyo mutuo, camaradería, respeto; y siento orgullo por su excelencia artística que, sin dudas, me genera grandes compromisos.

¿Qué nuevos proyectos te ocupan?

 Dentro de mis nuevos proyectos está hacer un concierto DVD de este disco A mi tierra, con el realizador Lester Hamlet, y seguir promocionándolo.

¿Presentaciones inmediatas?

Tengo varios espacios, como el de los primeros sábados de cada mes en el museo de Artes Decorativas, un proyecto que hago desde hace ya casi siete años y el cual disfruto mucho, se llama “Zunilda de todo corazón”, y tengo un público que me sigue y con el cual estoy muy satisfecha. También los segundos sábados de cada mes en el Salón Areíto de la Egrem. Todos los sábados y domingos me presento en una “Descarga a lo cubano” en el Jazz Café y todos los viernes en El Chévere, que se pasa muy bien.

También formo parte del proyecto Leyendas de Cuba, con el cual debemos cumplir algunos compromisos internacionales. Próximamente estaré defendiendo uno de los géneros que más amo en el festival internacional Boleros de Oro, junto a la Jazz Band de Joaquín Betancourt en el Teatro América, será a finales de junio.

Como dijera la musicóloga Neris González: “Zunilda se inscribe en una hornada de cantantes que ha ido labrando un camino a hurtadillas, sin excesos promocionales y con pasos discretos, pero indudablemente firmes, hasta hacerse acreedora de una sólida carrera en solitario”. Encuéntrese con ella en cualquiera de estos espacios y siempre recuerde que se enteró aquí, en este sitio donde todo suena cubano.