Liuba María Hevia: El Sur en su garganta

Marino Luzardo | 17/AGO/2012

Esta mujer es la responsable de un verdadero acontecimiento: La primera antología de Tangos grabada en Cuba que lleva por título "Naranjo en Flor"

Los que hemos escuchado el Tango en la voz de Liuba, reconocemos su particular manera de acercarse a un género exigente, que forma parte inseparable del pentagrama latinoamericano, a través del cual se han tejido y desecho los sueños de muchas generaciones. Esta mujer es la responsable de un verdadero acontecimiento: La primera antología de Tangos grabada en Cuba que lleva por título "Naranjo en Flor". Sobre esta producción conversamos con Liuba María Hevia.

ML: ¿Cómo llega el tango a tu vida?

LMH: Gracias a la vida, gracias a mi madre, la música suramericana ocupó un lugar muy especial en nuestra casa. La banda sonora de mi infancia fue espléndida, generosa. El tango era tal vez el protagonista del Sur, y me marcó para siempre. A veces mi vieja y yo hablábamos citando algunos tangos, las películas argentinas de aquellos tiempos traían los mejores tangos de la época. Ese era otro modo de entrar a mi casa y a tantas casas cubanas.

ML: ¿Cuándo descubriste que tenías corazón y bomba para cantarlo o alguien lo descubrió por ti?

LMH: Siempre los canté en casa, pero en la escuela de música, haciendo el nivel elemental, tuve la dicha de tener dos profesores de repertorio que eran fanáticos al tango, Jorge Hernández, hombre de inmensa sensibilidad y buen gusto, y Juanito Espinosa, a quien un día en clases luego de cantar un vals peruano, le dije que mi sueño era cantar un tango, él me miró y me dijo que recordara el tango que ocupaba un lugar especial en mi memoria, y yo le respondí "Madreselva", entonces buscó el tono, y salió de un golpe. Fue algo delicioso para los dos que lo sumamos al repertorio que llevaríamos a la prueba que sucedería dos días después. Con el profe Juanito Espinosa seguí incorporando tangos a mi repertorio, y en el recital de graduación del nivel medio canté dos. Recuerdo que uno fue el estremecedor "Sus ojos se cerraron", tango que Ada Elba y yo tantas veces cantamos de modo tan improvisado en casa.

ML: ¿Qué referentes cubanos tuviste para acercarte a un género como este?

LMH: Cuando viajaba con mi guitarra a trabajar a otras provincias perseguía las peñas de tangos que existían en todos los rincones de la isla, y me quedaba perpleja recibiendo aquel hilo de luz que salía de las voces de tantos hombres y mujeres desconocidos. En esas peñas casi siempre yo cantaba alguno y esos grandes artistas, casi todos muy mayores, me daban consejos y crearon una complicidad muy especial conmigo, cosa que me llevaba a buscarlos siempre que regresaba. Hay dos grandes voces que me marcaron, Berta Pernas, "La dama del Tango", y Germán Garcil, que pude escucharlo gracias a que Teresita López, que fue su compañera, conservaba algunas grabaciones. Recuerdo especialmente su versión de "Balada para un loco", que me dejó trastornada, porque era delirante escuchar cubanos cantando a su modo un tango, dejándose el alma sin caricaturizar a los íconos del género.

ML: ¿Desde tu punto de vista qué más se necesita para llegar con un tango al corazón de la gente?

LMH: El arte es un misterio, como lo son las grandes cosas de esta vida, no sabría decir qué ingredientes se necesitan. Hay almas tocadas, heridas a muerte por este género, son emisarios de emociones, no hay reglas precisas, es un algo interior que se posa en algunos y sale convertido en una luz que se te cuela para siempre. El tango es hermano de la habanera, del bolero, pocos conocen que "Niebla del riachuelo", tema que popularizara el gran Pacho Alonso, es un "tangazo", al igual que los muchos que cantó en tiempo de bolero la inmensa Elena Burque. El caso de Elena fue único, pocos saben que ese monstruo se presentó en la corte suprema con un tango que popularizó Libertad Lamarque. Elena, que fue una de las ganadoras, declaró que esa era su cantante favorita. ¡Mira tú que pasión por este género, que punto de partida para luego eternizar muchos de ellos como grandes bolerones!

ML: Esta viene a ser una deuda saldada con el público que admira tu forma de interpretar el tango. ¿Sobre qué base hiciste la selección de los queforman parte del disco?

LMH: Siendo absolutamente honesta debo confesar que la primera deuda la saldé conmigo, he sido "halagada" por críticos como irreverente, por cantar cosas que le han dado la espalda a la moda, Guajiras, Habaneras, Tangos, etc., y ésta era una oportunidad de dejar registrada esa declarada irreverencia que me honra. El cantar tangos amados por mi madre, por Ada Elba Pérez, por mis amigos, tocar voces de poetas grandiosos como Horacio Ferrer, María Elena Walch, Eladia Blázquez, Discépolo, Lepera, sentir la música de Piazolla, Gardel, los hermanos Expósito, ha sido un privilegio mayor, una fortuna que voy a agradecer cada día.

ML: ¿Contaste con apoyos o colaboraciones especiales para su confección??

LMH: Afortunadamente pude contar con amigos entrañables, artistas de altura, Jorge Chicoy en la guitarra eléctrica, Walter Río, un ícono del bandoneón, maestro que conocí en Buenos Aires, país que me mimó, me perdonó cantar tangos clásicos que no pude contenerme. Walter trabajo por largos años con la gran Mercedes Sosa y esta era una manera de tenerla también a ella en este trabajo. Músicos de la Sinfónica Nacional como Ariel Sarduy y Alejandro Rodríguez, además de los músicos que componen mi grupo acompañante. En las voces estuve muy bien abrigada también, Broselianda Hernández, una suerte del cine y el teatro cubano, una artista con mayúsculas, que se comió el teatro Karl Marx y me regaló su abrazo amigo compartiendo un clásico, "Los mareados", emoción que no podíamos permitir dejar fuera del disco. Otro momento que me honró fue tener la voz de nuestro Santiago Feliú, uno de los trovadores más robustos que conozco, un versionista de talla extra, que se roba cuanta canción le mueva el alma. Con él pude saborear "El día que me quieras".

ML: ¿Has llevado algunas de tus canciones con esencia trovadoresca al tango?

LMH: En realidad el tango me sale solo, tengo canciones que parecen tangos según, dicen algunos colegas queridos, recuerdo que en el 98 cuando grabé "Ausencia" con Silvio, él sonriendo me dijo que este tema más que un danzón era un tango, pero tango, jeje, luego Rafael Guédes hace un arreglo tanguero de esta canción para Ivette Cepeda y sonó tan cercano a lo que siento cuando escucho un tango que casi me convenzo de que tengo un pedazo de mí metido en el Sur. Tal vez otra vida dejé allí.

ML: ¿Cómo ves esa oportunidad de ser la primera intérprete que en Cuba hace una antología del género?

LMH: Demasiado demorada esta primera antología. Merecían haber hecho la primera muchos que ya no están físicamente. Tengo una sensación agridulce entonces, por ello constituye un homenaje a todos los que dedicaron su vida a cantarlos sin tener condiciones ni la comprensión que este grandioso género merece, a todos los que viven en las paredes del desaparecido Rincón del tango y en la casa del Tango de Neptuno.

ML: ¿Cuándo será la presentación del disco y con cuál sello verá la luz?

LMH: El sello La Ceiba, que atesora y defiende los verdaderos valores sin cálculos matemáticos- Nunca ninguna discográfica se había interesado en hacerlo, pero Cuba tiene en el alma la música argentina como también la mexicana, esto es algo que no se puede esconder. Habana Radio y la Oficina del Historiador en este proyecto están ofreciendo al público cubano algo que les pertenece y vive arraigado en lo más recóndito de nuestra cultura. La presentación será el próximo primero de septiembre en el Mella.

ML: ¿Nos adelantas algunos detalles del concierto?

LMH: Mis nervios, me siento como novia enamorada, respiro y "sueño tangos", feliz, con ese susto que el amor despliega dentro. Tendré danza contemporánea nuevamente, pero esta vez en video, creada por el coreógrafo Pepe Hevia especialmente para este concierto. En la dirección artística tendré el amparo de alguien que se hace imprescindible en mis conciertos, amigo cómplice, artista gigante, nuestro Osvaldo Doimeadios. Los maravillosos músicos que me acompañaron en el disco, confesiones, sueños, "tantas vidas".

Luego de disfrutar las palabras de esta mujer solo me queda hacerle la invitación y la sugerencia de que con tiempo reserve su localidad, le aseguro que será testigo de un suceso realmente memorable. Déjese arrullar por la música y reconozca sin reservas que, en voz de Liuba, el Tango Suena Cubano.