Waldo Mendoza viaja con toda la sinceridad del mundo

Yariel Valdés González | 27/AGO/2012

A las once de la mañana las entradas ya estaban agotadas. Una concentración de personas se aglomeraba frente a la pequeña taquilla del teatro La Caridad en Santa Clara, con la pretensión de alcanzar una localidad para disfrutar del concierto que ofreció el cantautor cubano Waldo Mendoza, de tránsito con su música por la isla.

A las once de la mañana las entradas ya estaban agotadas. Una concentración de personas se aglomeraba frente a la pequeña taquilla del teatro La Caridad en Santa Clara, con la pretensión de alcanzar una localidad para disfrutar del concierto que ofreció el cantautor cubano Waldo Mendoza, de tránsito con su música por la isla.

Unos lucían complacidos, otros no tanto al quedarse sin la posibilidad de escuchar en vivo y en directo la peculiar voz de tenor ligero de Waldo, quien se ha convertido en los últimos años en un popular cantante, gracias —según reveló— a la sinceridad de sus canciones.

Cuenta que el periplo ha sido muy intenso, pero compensado por las vivibles muestras de cariño de sus seguidores, que sólo en Guantánamo, superaron la cifra de 3 mil, en un escenario al aire libre.

A su paso por el centro del país, el panorama no fue diferente, aunque afirmó sentirse un poco temeroso con su presentación aquí. “En esta ciudad el público es muy elegante y hace que uno se cuide y valore un poco más lo que está haciendo”, comentó.

Temas como Blanco y Negro, Chiquitica y otros tantos fueron coreados por los asistentes en un contagioso ambiente de empatía y comunicación. Fue una noche esencialmente romántica, donde tampoco faltaron pinceladas de trova y ritmos más movidos.

En el encuentro, el autor de Tinieblas recorrió su discografía, compuesta por los compactos Bendito tiempo, Hojas del alma y Desde la habana. Al mismo tiempo, ofreció un adelanto de lo que será su próxima producción discográfica bajo el sello Bis Music con el tema Quién.

Explicó que sus pretensiones con la gira resultan “en primera, valorar los intereses que tiene el público para con mi carrera y a partir de ahí escribir mucho más. También, incluir varios aspectos que me faltaron en este recorrido, como es el caso de montar canciones que la gente me pedía en las presentaciones, además de invitar a otros intérpretes que han colaborado conmigo en mis discos”.

Waldo Mendoza comenzó su vinculación con el arte cuando era estudiante universitario. En festivales de la FEU alcanzó notables reconocimientos que lo llevaron, tiempo después, a integrarse profesionalmente a la orquesta Tumba'o Habana, donde comenzó su afición por componer melodías. Lleva más de cinco años en la construcción de una carrera en solitario, con una banda integrada por ocho músicos, en su mayoría jóvenes.

El crítico cubano Oni Acosta Llerena lo calificó en una ocasión como un cantante seguro, con una afinación excelente, poseedor de una voz que le permite asumir los agudos y los melismas con bastante tranquilidad y con una soltura de mil quilates.

Actualmente trabaja en la realización de dos videos clips y da los toques finales a un DVD que grabó en el Karl Marx, de la capital. Su expedición musical concluirá el dos de septiembre en el habanero teatro Astral con dos conciertos. Mientras, los que habitan las ciudades de Cienfuegos, Cárdenas, Matanzas, San José las Lajas y Pinar del Río, le seguirán la pista a este intérprete, pequeño de estatura, pero de inmensos registros vocales.

(Tomado de Cubasi)