foto: facebook oficial Adrián Berazaín

Adrián Berazaín: "Diseñador" de canciones

Cubasí | 11/FEB/2013

En conversación exclusiva con CubaSí, el cantautor cubano Adrián Berazaín devela al joven trovador que está detrás del éxito y los aplausos.

Del Indio Naborí, Adrián Berazaín aprendió que en las creaciones musicales no se puede "inventar" lo que no se ha vivido. De modo que sus canciones devienen espejo de sus satisfacciones y derroteros personales, de sus experiencias más penetrantes, de sus fehacientes ansias de vivir, de esa pasión que pone en cada letra y nota de guitarra.

Quizás por eso en los últimos tiempos este joven cantautor cubano sea tan aclamado, no solo por las nuevas generaciones, sino también por quienes ven en él a un actual seguidor, a su manera, de esos nombres que han marcado la trova insular.

Sus temas se apartan del sentido eminentemente comercial que germina en las canciones de ahora, apegándose a una creación más personal, sentida y pensada en busca de transmitir emociones, no solo amorosas.

"Desde pequeño siempre escuché muchas canciones de Silvio, Pablo, recibí gran influencia de Los Beatles, mayormente por mis padres que me inculcaron ese gusto. A lo mejor si hubiera escuchado otro tipo de música, me hubiera apegado a otras vertientes más cercanas al común gusto de la gente".

Sus inclinaciones hacia el mundo artístico se remontan a su época de estudiante de preuniversitario, cuando ya escribía canciones, y luego en la universidad. Cuenta que en su tiempo como alumno en el Instituto de Diseño (ISDI) dejó de asistir a muchos campismos y fiestas para dedicarle horas a la composición o a los trabajos que desde la carrera le exigían.

—Entonces, ¿cómo "diseñas" tu mundo en cuanto a la música?

Sobre todo dedicación, planificarme y saber lo que quiero. Trato de siempre tener un tema en la radio entre los primeros, porque es muy complicado estar todo el tiempo en el número uno, en eso incide también el factor suerte, de circunstancia, y no siempre hay ese tino de decir "esta es la canción que más va a gustar".

—¿Qué quiere transmitir Adrián con su música?

Que la gente se sienta bien y que espiritualmente tengan un día mejor. Darles alguna idea de mi forma de pensar, de mi filosofía.

—¿Cuáles son tus motivaciones para componer?

El tema principal es el amor. Mi amigo, el trovador Fernando Bécquer, me enseñó que uno hace las canciones por el "niñaje", como dice él, es decir, por las muchachas, y si vamos a la historia, la primera canción cubana registrada es a la bayamesa, y después se hizo el Himno Nacional, o sea, a una mujer, al amor, a eso inalcanzable antes de ser seducido. Resulta un tema vital, pero igualmente se le canta a los problemas sociales, culturales…

—La trova y Adrián, una alianza que te ha dado…

Yo he aprendido mucho de los trovadores más viejos que yo. Vicente Feliú dice que el trovador es una actitud ante la vida, una forma de ser, de tomar decisiones y además, me enseñaron que tú puedes ser trovador, barrendero, periodista, pero también tienes que ser una buena persona, y sobre todo eso he aprendido con la canción.

En Santa Clara

Adrián es un joven desenfadado. No se molesta en cuidar demasiado las apariencias, más bien se lanza a la aventura y al intercambio verdadero con sus amigos y público. Con ese ánimo llegó hasta Santa Clara en los días del encuentro nacional de trovadores Longina, donde compartió en descarga cercana y sin artificios en el centro cultural El Mejunje.

"Yo pienso que la mejor trova que se está haciendo en el país es la de Santa Clara, y el Longina es esa oportunidad para ver cómo se está haciendo esa mejor trova, independientemente de que la mayoría de los trovadores estén en La Habana".

El autor de La Estación, quien ha asistido por más de tres veces, expresó que amén de la calidad de sus exponentes, el encuentro careció de organización, de presupuesto, y mayormente de interés por varias instituciones que podrían hacer mucho más por el evento.

—En tu carrera has alcanzado cierta popularidad, ¿hasta qué punto la popularidad puede condicionar tu creación?

A la creación yo la tengo totalmente separada de la popularidad. Trato de no contaminarla, ni trato de hacerle mucho caso, por ejemplo, a la gente que me iba a ver cuando no era popular y les gustaba y ahora que de pronto lleno un teatro, esas mismas personas ya dicen que no soy original. Pienso que la creación va por un lado y la farándula, la foto y los autógrafos van por otro. Eso es una forma de saber que las personas creen en mí, pero me gustaría más saber que escuchan mis canciones y que de verdad las interiorizan. Ese momentico es de lo más lindo, pero prefiero que tengan mis temas como parte de sus vidas y a lo mejor una frase les sirva para enamorar a una muchacha o para salir de algún problema existencial.

—¿Cuál de tus canciones es la más querida para ti?

¡Ah!, no está grabada. Yo la canto para mí. Tengo un grupo de canciones que no grabo, ni siquiera canto en las descargas con los amigos, que son mías, esas son las personales, pero bueno, independientemente, creo que El club de los corazones rotos es una canción que me define bastante, La estación, Si te hago canción también es un tema que me define mucho en mi forma de ser, a la hora de comportarme.

—En tu carrera has hecho varias colaboraciones con otros artistas importantes de este país, ¿cuánto te han aportado desde el punto de vista musical?

Siempre se aprende de las colaboraciones. Lo importante es la retroalimentación que se crea de un artista a otro, uno tiene su forma de ser y el otro la suya y cuando convergen, se crea entonces esa canción que viene siendo un poco de ambos.

—Cuéntanos del Adrián Berazaín humorista, una profesión que te llega por tradición familiar…

Así es, mi papá es humorista, Antonio Berazaín. Con él siempre hubo esa influencia con el humor. De hecho, uno de mis mayores impulsores es Ariel Mancebo, uno de los mejores escritores de parodia que ha tenido Cuba, así como Rigoberto Ferrera, Luis Silva, Iván Camejo. Hubo una época, cuando estaba en la secundaria, en que antes de empezar a cantar tomaba algún que otro monólogo de mi papá y Rigoberto me preparaba. Me presentaba en los festivales de teatro del preuniversitario. Yo pienso que lo más importante es que todo artista que se vaya a presentar en la escena debe conocer de teatro, al menos los códigos básicos para enfrentarse a un público, y que haya una comunicación en ese momento.

—En este 2013, ¿qué podemos esperar de Adrián Berazaín?

Si todo marcha bien, deben salir como cuatro videos clip. Estoy grabando el disco nuevo, que aún no tiene nombre, pero sé que va a escucharse en los próximos meses un corte que lleva por título Tanto sentir, y ese será el primer video para promocionar el compacto. Además, tengo otro proyecto con el trovador Mauricio Figueiral. También estoy haciéndole una canción a José Julián Martí Pérez, que es un proyecto bastante osado, porque mi intención es que quede una canción con swin, como decimos por ahí, pero que no se vea muy política tampoco. Siempre va a tener su grado de política, porque como quiera que sea, José Martí es una imagen política, pero que por lo menos la gente la asuma desde una estética más contemporánea, debe salir para el 28 de enero o para el 19 de mayo. Tengo la intención también de grabar un tema con Leoni Torres.

Esperemos, pues, porque todas esas propuestas se materialicen y veamos o escuchemos pronto a este "diseñador" de canciones, siempre dispuesto a entregar lo mejor de sí para un público que se detiene a pensar la canción.

 

Tomado de Cubasí