foto: suenacubano.com

Waldo Mendoza: “Frente al público desnudo mi alma y entrego mi corazón”

MARINO LUZARDO | 26/FEB/2013

Conversación con uno de los más populares cantautores de la canción romántica en Cuba

El pasado sábado, el equipo de Suenacubano estuvo en el Café Cantante “Mi Habana” del Teatro Nacional. Increíble ver tanta gente reunida bailando al compás de la música más diversa, para luego, en plan de relajar el cuerpo, disfrutar de la actuación de Waldo Mendoza. Justo antes del concierto, en este espacio donde se le espera cada sábado con muchos deseos, conversamos con él. Para usted reproducimos íntegramente nuestro diálogo con este cantautor.

Antes de ser solista ya te conocíamos. ¿Cómo evalúas tu paso por Tumbao Habana?

Fue una etapa de completo aprendizaje, en la cual me enfrentaba al público y probaba mis cualidades como intérprete y como comunicador de sentimientos y emociones. La orquesta de música popular bailable te pone siempre a prueba en ese sentido, el público es muy exigente y no perdona. Recuerdo mi paso por Tumbao Habana con mucho cariño y para mí fue una gran escuela.

¿Ya desde ese momento tenías intenciones de dedicarte a las baladas, a la música romántica?

No, realmente no tenía intenciones de hacer carrera en solitario por aquel entonces, pero sí tenía intereses en relación con la trova, la música alternativa: cosas que me han marcado toda la vida como la obra de Pablo y Silvio, de Carlos Varela, de Polito Ibáñez. También he sido seguidor de la obra de cantantes románticos como Roberto Carlos, Camilo Sesto, Julio Iglesias; en fin, una mezcla rara de cosas que disfruté mucho en mi infancia y adolescencia y a partir de ahí nació un modo de decir y de componer. Uniendo todo eso fue que empecé a crear canciones como las que hoy entrego al público.

¿Es cierto que conociste a Armando Manzanero?

Sí, tuve la suerte de conocerlo y fue una experiencia única, sucedió en Veracruz. En una de nuestras actuaciones, nos quedamos todos atónitos al verlo allí. Él se me acercó y me dio el visto bueno sobre mi forma de cantar, mi timbre y modo de interpretar las canciones; según él tenía yo condiciones favorables para la música romántica.

¿Cómo valoras que en tiempos de regguetón y salsa hayas logrado mantener estos espacios a lleno total con la música romántica?

Mira, son varios sitios en los que estoy. En el caso de este Café Cantante es algo que se fue de los límites, llevo ocho años, sábado tras sábado, prácticamente sin faltar porque no he tenido hasta hoy tantos compromisos internacionales, y tengo el placer de que siempre esté lleno. Creo que había en el gusto del cubano un espacio vacío en relación con este tipo de género. Muchos de los cultores de esta música fueron tildados de cursis y de facilistas por los críticos, parece que olvidaban que la gente tiene corazón y que los sentimientos a flor de piel salen como son en las canciones. Yo fui víctima de muchas críticas despiadadas, pero contra todas las banderas seguí adelante, cantándole al amor, que es en lo que verdaderamente creo. Persistí y la vida me ha dado la satisfacción de saber que hay mucha gente que necesita estas canciones y que se ve reflejada en ellas. He llenado todas las plazas de Cuba y lo digo con orgullo, porque no hay nada más hermoso para un cantautor como yo que miles de personas coreen tus temas cuando se los regalas en un concierto, es una sensación de plenitud enorme. También merecí el Premio de la Popularidad del programa Entre Tú y Yo, que dice mucho del lugar que ocupas en el pueblo.

Bendito tiempo, Hojas del alma, Desde La Habana son tus tres primeros discos. Háblanos del próximo.

Se llamará Repartiendo amor, saldrá con BisMusic y llegará con mucha fuerza romántica, fui más a lo sublime. Son cuatro los discos que tengo y el público los consume de una forma increíble, realmente creo que en cada uno de ellos pongo lo mejor de mí y, con el tiempo, a través de ellos, va saliendo a la luz mi madurez como artista.

Hay quienes te llaman el Roberto Carlos de Cuba. ¿Cómo recibes un halago de esta magnitud?

Con mucha sencillez, creo que no lo merezco. Roberto Carlos es el rey de la música romántica a nivel mundial, un excelente músico del cual todos hemos aprendido un poco. Tampoco te voy a decir que me molesta, al contrario, me halaga que algunos hallen puntos de contacto entre su quehacer y el mío.

Mencióname tres canciones que no te pertenecen y que te hubiera gustado componer.

El breve espacio en que no está de Pablo Milanés; cualquier tema de Polito Ibáñez, con quien me identifico artísticamente de forma plena, y tiene que estar una de Roberto Carlos, en este caso sería Cama y mesa.

¿Tus canciones parten de vivencias personales?

Muchas sí, ya he vivido intensamente algunas cosas a pesar de ser joven, pero también me alimento de las experiencias de amigos, de sus historias. Cuando la musa aparece todo fluye y nacen las canciones.

Además de este Café Cantante donde hoy estamos, ¿en que otros sitios te presentas?

Estoy en Dos Gardenias, donde me desdoblo en varios géneros de la música cubana, lo mismo canto a María Teresa Vera que a Ñico Saquito, y la paso muy bien. Los sábados aquí y los domingos en La Gruta, que se pone repleto igualmente, y como siempre frente al público desnudo mi alma y entrego mi corazón

¿Compromisos internacionales?

El pasado año tuve la dicha de estar en Angola, invitado por Paulo FG, excelente colega a quien admiro y respeto mucho, y en este 2013 realizaré mi primera gira internacional como solista por México, también se está hablando de presentaciones en Argentina y, tal vez, se concreten algunos conciertos en Estados Unidos.

Ya conoces nuestro sitio, ¿qué le puedes decir a nuestros lectores?
Que agradezco que por esta vía puedan acercarse más a nosotros y hacer visible al mundo nuestro trabajo dentro de la música cubana.

Presionado por la gente, que ya cantaba un tema suyo proyectado en la pantalla como antesala a su aparición ante ellos, se despidió de nosotros, dejándonos muy claro de que lo que más le gusta de nuestro sitio es precisamente eso, que de punta a cabo suena cubano.