foto: suenacubano

Isaac Delgado… El chévere de siempre

Ivón Peñalver | 7/ABR/2014

Consideraciones del talentoso salsero cubano acerca de su proyección de vida y trabajo

Con esa manera contagiosa de exclamar “chévere”, en medio de las improvisaciones , como muestra de que está bien lo que se dice y se hace, regresa Issac Delgado a la palestra musical cubana, en momentos en que la música popular bailable del patio se funde con sonidos del mundo, cuando el reguetón sigue imponiendo su fuerza, y la timba, pese a su esfuerzo y a la entrega de valiosas excepciones como Alexander Abreu y su Havana D'Primera, no se siente con la misma pujanza de principios de los dos mil.

Lo cierto es que Issac Delgado había dejado un espacio vacío en la sonoridad de la isla, y es que se trata de esa salsa melódicamente armónica que logra letras cuidadas, preferentemente respetando al sexo femenino, lo mismo enalteciendo su belleza que culpando sus incomprensiones; pero, eso sí, siempre alejadas de cualquier alianza con lo chabacano o lo vulgar.

Y es que Issac Delgado se cuenta entre los valiosos exponentes que han distinguido, a través del tiempo, el quehacer de la llamada isla de la música.

Habanero sonriente, el excantante de la reconocida agrupación NG la Banda, “súper cubano”, tal y como se define en su más reciente producción discográfica, regresa Issac al escenario cubano con la máxima de que Cuba nunca dejó de estar en él, y lo mismo responde el público de la isla que le recuerda decir como nadie que: “necesito una amiga que me mime que me quiera”… o “¿qué pasa loco?”.

Respetuoso de su público, y con esa proyección escénica y tino para jugar con la picaresca que define a la música popular cubana, Issac regala a Suenacubano algunas consideraciones acerca de su proyección de vida y trabajo.

Issac es un nombre ya emblemático dentro de la salsa de Cuba, ¿qué significa ese género para usted?

La salsa llego a mí en los años 70, cuando estudiaba, y me interesé por el fenómeno que significó Fania All-Stars, el cual, con la base de la música cubana logró el sonido urbano de la música latina en Nueva York, y todos muy influidos por los diferentes sonidos caribeños. Me siento muy identificado con todo el movimiento salsero, y he tenido la suerte de poner un granito más de nuestra raíz cubana en los escenarios internacionales.

Me resulta muy cómodo interpretar la salsa, tal vez porque tiene en el fondo mucho de filin y este es, sin dudas, uno de los géneros cubanos con que más me identifico.

Luego de su ausencia de los escenarios cubanos se ha producido un reencuentro con un público heterogéneo, conformado por quienes nunca han dejado de seguirlo y por otros jóvenes que se suman. ¿Cómo ha sentido esa relación?

Dondequiera que he llevado mi trabajo lo he hecho con el orgullo y el sentimiento de representar la música cubana. Estoy muy feliz de volver a interpretar música en mi tierra. Es algo que me da una energía diferente. Ahora hay una nueva generación que me escucha por primera vez, una juventud con mucha diversidad de géneros musicales en sus gustos, y muchos que siguieron escuchando mi trabajo, seguidores fieles a los que agradezco el amor y afecto con que me han recibido. Me ha sorprendido llegar y ver a la gente cantando los números que he grabado en los últimos años, y me siento muy orgulloso por ello. Ya hemos compartido en la Casa de la Música de Miramar, en El Sauce, sitios excelentes en los que me he sentido muy bien con la acogida del público.

¿En esta nueva etapa en su carrera, qué expectativas tiene, tanto en el ámbito nacional como el internacional?

En el ámbito nacional, me gustaría poder hacer un recorrido por las provincias, y creo que eso va a poder ser pronto. ¡Y ojalá, eh!, para poder tocar para esa gente que hace años no me ha visto y que no he podido disfrutar como artista en largo rato; internacionalmente, sigo haciendo presentaciones, colaboraciones y también estoy asumiendo un trabajo con jóvenes músicos de la isla que aportan un sonido muy interesante a mi trabajo, con ellos espero volver a escenarios europeos el próximo verano.

¿Cómo valora el actual panorama musical bailable cubano y hacia dónde cree se inclinan las propuestas más interesantes?

El nuevo panorama de la música en Cuba está marcado, en primer lugar, por una mezcla de sonidos urbanos. Ha ocurrido una fusión muy significativa en los últimos tiempos del llamado Cubatón, la timba…; y me ha asombrado la cantidad de cantantes con influencias del pop, el R&B y la balada romántica. No obstante, me quedo con los rumberos de hoy. Eso para mí es la esencia de la sonoridad de lo cubano.

¿Qué mensaje tiene para sus seguidores en cualquier parte del mundo y especialmente para el bailador cubano?

El mensaje es muy sencillo: trabajo, dedicación, amor y paz. Gracias a ustedes. Eh, chévere.