Raúl Paz nació en Pinar del Río, la tierra del tabaco. Compuso sus primeras canciones a los 10 años. Creció escuchando el punto guajiro y el repentismo, y esa gracia del cantor juglar no lo ha abandonado y quizás sea la clave oculta de su exitosa carrera.
Los sonidos foráneos de Led Zeppelin y Bob Marley cautivaron al joven inquieto, en busca de melodías que complacieran su espíritu rebelde. A los 17 marchó a La Habana, donde recibió cursos especiales de actuación con el maestro Armando Suárez del Villar, y se graduó en la especialidad de canto clásico y canto en el Instituto Superior de Arte de La Habana. Como actor, el público pudo apreciarlo en el filme cubano Hello, Hemingway y en el programa Aventuras, de la televisión cubana.
Logró una beca para cursar un máster en Musicología y Canto en el Conservatorio de París Luego, en esa ciudad aprendió canto y armonía en la Scola Camtorum. Con esos conocimientos y una increíble capacidad de mezclar armoniosamente lo aprendido, sacó sus canciones de la maleta y comenzó a cantar. Un día Ralf Mercado grabó su primer disco Imagínate.
Después, el álbum Mulata fue un éxito y a partir de ahí perfiló un estilo propio que tiene de todo un poco: trova, salsa, pop, electro, funk, timba, fusión. Con Revolución, logró ya madurez artística y las giras y conciertos promocionales lo lanzaron al mundo y de vuelta a su país, donde lo acogió un público fiel y emocionado, así llegaron los discos En Vivo y En Casa.
Ha trabajado con Tito Puente y su orquesta, en el proyecto Orishas junto a M. Niko y Libán,
y compartido con músicos extraordinarios del mundo entero como Celia, El Canario, Ricky M, Luis Enrique, Isidro Infante, La India, Oscar D' León, Marc Anthony, entre otros grandes de la música latinoamericana.
Havanization, la octava producción de Raul PAZ, suena como una continuidad muy lógica en su discografía que regenera la tradición musical cubana.